13 de noviembre, 2019 | 08.14

Córdoba: el PRO armó bloque propio y se rompió el bloque de Cambiemos en la Legislatura

La provincia que suele anticipar los movimientos a nivel nacional observa cómo el PRO y la UCR toman caminos separados. 

La provincia que suele anticipar los movimientos a nivel nacional observa cómo el PRO y la UCR toman caminos separados. 

Desde la Casa Rosada miran con atención lo que está sucediendo en Córdoba. Mauricio Macri, que hace un año tenía asegurada su reelección no pudo detener a Ramón Mestre, quien se le plantó y se opuso al dedazo del Presidente y del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y fue candidato a gobernador por fuera del sello Cambiemos, que se llamó Córdoba Cambia.  

¿Por qué nuevamente Macri ratificará su alianza con Schiaretti?, porque Cambiemos Córdoba no existe más como frente entre la UCR, el PRO, el juecismo y la Coalición Cívica, y eso puede replicarse a nivel nacional.

El presidente del PRO cordobés, el legislador Darío Capitani, que consiguió renovar la banca con el frente Córdoba Cambia anunció que pese a haber llegado a la Legislatura con un bloque tripartidario, presentará una bancada propia del PRO. Capitani es un hombre que responde a la estructura del bahiense Nicolás Massot, quien dinamitó Cambiemos Córdoba a principios de año y en plena debacle de la alianza nacional, partió a mediados de año a hacer un posgrado en Estados Unidos.

Córdoba Cambia, el sello armado por la Casa Rosada para quebrar Cambiemos y permitir la reelección de Juan Schiaretti logró ocho legisladores, de los cuales, cuatro son radicales –las negristas Patricia de Ferrari y Daniela Gudiño; el independiente Juan Jure y el macrista Orlando Arduh-; el PRO coló a Capitani y Silvia Paleo –responde a Massot- y a Alberto Ambosio, un radical que responde al diputado y ex árbitro Héctor “La Coneja” Baldassi y está enfrentado a Capitani y toda la rama del macrismo que responde al ex funcionario menemista Germán Kammerath. Córdoba Cambia se completa con Cecilia Irazuzta de la Coalición Cívica, pero con muy buena llegada con Negri.

De esta manera, Massot armó el minibloque de Capitani-Paleo que jugará a favor de Schiaretti; quien cuenta con 51 legisladores de Hacemos por Córdoba. 

“Yo no entré por el PRO. Yo vengo trabajando con “La Coneja” Baldassi desde 2013, cuando estuve en el armado territorial para que “La Coneja” sea diputado. Soy radical, presenté el pedido de suspensión de mi afiliación ante la Unión Cívica Radical cuando decidí trabajar con Baldassi. Yo tengo una consultora que asesora a municipios y por eso me buscaron en 2013 para colaborar con Baldassi. Me enteré por los medios que Capitani quiere hacer bloque propio del PRO. Yo no le digo que me consulte qué hacer, pero al menos, que me avise para ver si estoy de acuerdo o no”, le dijo Ambrosio a El Destape.

Preparado para reorganizar el radicalismo desde el llano, el intendente cordobés Ramón Javier Mestre reunió el lunes en la Casa Radical a los siete legisladores propios que consiguió en las elecciones provinciales del 12 de mayo y a los cuatro que llegaron a la banca con Negri: De Ferrari, Gudiño, Jure y Arduh, quien hacía dos años que no entraba a la vieja casona partidaria.

“Los errores del verano ya pasaron. Ir separados facilitó que Schiaretti se quedara con la mayoría agravada de la Legislatura. La UCR tiene que ser la oposición para plantearse ser opción de poder en 2023. La prioridad es volver a ser la columna vertebral de la oposición y construir poder y territorio para recuperar la Capital y la Provincia”, dicen que les dijo Mestre a los 11 legisladores.

El alfonsinista Dante Rossi confió a El Destape que “la reunión fue muy buena, fue la primera vez que nos reunimos los legisladores electos de ambos sectores, los siete que fuimos en la Lista 3 y los cuatro de Negri y coincidimos que fue un error la división que tuvimos que nos llevo a un magro resultado electoral”. Rossi agregó que “Cambiemos es un espacio agotado, la gente, los cordobeses votaron mayoritariamente a Mauricio Macri como voto bronca o voto útil, para expresar su rechazo a los años donde el kirchnerismo discriminó a Córdoba. La Provincia tuvo que llevar a la Nación a la Justicia por los fondos de la Caja de Jubilaciones, y los días de diciembre de 2013 en que Córdoba era asolada por bandas delictivas, la Nación no envió ni un gendarme a defendernos. Eso pesó a la hora de votar a Macri, pero nosotros creemos que ese votante de clase media volverá a votar al radicalismo; y estamos listos para recuperar ese caudal electoral y ampliarlo para volver a regir los destinos de un Estado más solidario”.

Otro legislador electo que participó del encuentro, detalló que “el golpe de Estado en Bolivia es una muestra que Cambiemos está terminado. La UCR de Córdoba salió el mismo domingo a denunciar que a Evo Morales lo habían derrocado; mientras que Macri y la Cancillería, y el PRO de Capitani dicen que es una crisis de gobernabilidad. Las diferencias se van a patentizar sobre la marcha, y la decisión de Massot de formar bloque propio del PRO indica que tenemos razón en fortalecer la UCR”.

 

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