El Gobierno nacional oficializó un nuevo cepo cambiario ante la crisis económica que ya adquirió una nueva escala. Pero el mismo tiene ribetes muy polémicos ya que igualan a los contribuyentes cumplidores con aquellos que evadieron. 

Esto es así porque la normativa que impone un límite de 10 mil dólares mensuales de compra de divisas para los ahorristas no impone la obligación de justificar el origen de los ingresos con los cuales se compren esos dólares. 

La medidas anunciadas incluyen que no podrán realizarse transferencias de fondos de cuentas al exterior de más de USD 10.000 por persona por mes, en tanto que las empresas exportadoras tendrán que vender las divisas fruto de sus exportaciones en el mercado local dentro de un máximo de 5 días hábiles después del cobro o 180 días después del permiso de embarque (15 días para las commodities). 

El Gobierno prometió que no habrá restricciones para la importación o pago de deudas a su vencimiento pero las empresas no podrán comprar dólares para atesorar.

Asimismo, los bancos estarán habilitados para extender su horario hasta las 17 horas por un mes.