El precandidato a presidente Alberto Fernández fue al sanatorio Otamendi por una fuerte tos que lo afectaba. Por esta razón, se realizó unos estudios en ese nosocomio porteño. Su entorno desmiente que sea por una infección y solo marcaron que fue a la guardia del Otamendi y se realizó unas radografías. "Mandó un mensaje y dijo que 'está todo bien' y mañana retoma la actividad con normalidad", contaron a El Destape.

El propio Fernández explicó la razón por la que fue al Sanatorio Otamendi y quedó internado. Una fuerte tos lo afectaba desde hace 15 días y decidió realizarse unos estudios, pero el médico que lo atiende le recomendó que se interne durante 48 horas para hacer un chequeo completo antes de que comience la campaña electoral.

"Vine por una tos que me volvía loco desde hace 15 días. Vine y aproveché para hacerme más estudios", explicó Fernández en diálogo con C5N. "Quise hablar y desmitificar cualquier locura", agregó. Fernández dijo que en dos días le realizarán distintos estudios, propuestos por el médico "para garantizar que esta todo en orden". Para cerrar y demitificar rumores de que tiviese herpes o culebrilla, aseguró: "Hablo para que no se genere ninguna especulación".