El mercado automotor argentino cambió de manera significativa durante los últimos años. A las marcas históricas que dominan las ventas desde hace décadas se sumó una fuerte llegada de fabricantes provenientes de China, además del regreso de algunas firmas que habían abandonado el país. En 2026, la oferta de vehículos 0 km es una de las más amplias de los últimos tiempos.
Entre las marcas generalistas tradicionales aparecen Toyota, Volkswagen, Fiat, Chevrolet, Ford, Renault, Peugeot, Citroën y Nissan, todas con una fuerte presencia comercial en Argentina. Varias de ellas, además, producen vehículos en plantas nacionales y tienen una extensa red de concesionarios, servicios oficiales y repuestos.
También continúan presentes fabricantes japoneses y coreanos como Honda, Hyundai, Kia, Mitsubishi, Subaru, Suzuki e Isuzu. Algunas tienen un volumen de ventas menor que las líderes del mercado, pero conservan una presencia histórica y una oferta concentrada principalmente en SUV, pickups y modelos importados.
En el segmento premium, Argentina mantiene una amplia variedad de opciones. Audi, BMW y Mercedes-Benz siguen siendo las principales referencias alemanas, mientras que Lexus, Volvo, Land Rover, Porsche, MINI, Alfa Romeo, Maserati y Ferrari completan una oferta que alcanza desde sedanes y SUV de lujo hasta deportivos de altas prestaciones.
Uno de los principales cambios llegó desde China. Marcas como Chery, BAIC, BYD, Geely, JAC, Jetour, DFSK, Dongfeng, Changan, GAC Motor, Foton, JMC, Maxus, Skywell, Kaiyi y Forthing ampliaron considerablemente su presencia. A ellas se agregaron nuevas propuestas como Leapmotor, Lynk & Co, Arcfox, JMEV y MG, que buscan aprovechar el crecimiento de los vehículos electrificados y una mayor apertura a las importaciones.
Dentro de este desembarco también aparecen distintas submarcas especializadas. Haval está orientada principalmente a los SUV, mientras que Great Wall y Poer tienen una fuerte presencia dentro del mundo de las pickups. Tank, por su parte, apunta a vehículos todoterreno de mayor nivel de equipamiento, mientras que Ora concentra su propuesta en modelos eléctricos.
El mercado de pickups y utilitarios también tiene una oferta particularmente amplia. Además de las conocidas Ford, Toyota, Volkswagen, Chevrolet, Nissan y Renault, aparecen firmas como RAM, Foton, JMC, Maxus, Shineray, KYC y Rely. En vehículos comerciales de mayor tamaño también se mantiene la presencia de Iveco.
Otro fenómeno que creció es el de las marcas dedicadas principalmente a la movilidad eléctrica. BYD se convirtió en una de las referencias globales en esta tecnología y compite con propuestas de Smart, Skywell, JMEV, Arcfox, Leapmotor y Ora, entre otras. La llegada de estos fabricantes amplió una categoría que hasta hace pocos años tenía una participación mínima en Argentina.
La variedad alcanza incluso a fabricantes nacionales o de producción de menor escala, como Coradir, mientras que otras marcas mantienen una presencia de nicho, entre ellas Lifan y Zanella. De esta manera, el mercado argentino supera ampliamente las cinco decenas de marcas con algún tipo de presencia comercial. La combinación entre fabricantes históricos y nuevos jugadores está generando una competencia mucho mayor, especialmente en los segmentos SUV, pickups y electrificados. Para el consumidor, esto significa más alternativas en precio, equipamiento y tecnología, aunque también obliga a prestar especial atención a la disponibilidad de repuestos, la garantía y la red de posventa antes de elegir un vehículo.
