En los últimos meses, se ha viralizado en redes sociales e incluso en controles de tránsito la polémica sobre el uso de Starlink —el servicio de internet satelital desarrollado por Space X a bordo de vehículos particulares en movimiento. Usuarios de autos, camionetas y motorhomes han intentado instalar antenas para mantener conectividad durante viajes, especialmente en rutas rurales. Sin embargo, diversos factores técnicos y legales han derivado en advertencias, sanciones y restricciones tanto por parte de la empresa como de las autoridades viales en Argentina y otros países.
La primera razón por la cual está prohibido usar Starlink en un auto en movimiento tiene que ver con los Términos de Servicio oficiales de la empresa. Según la documentación legal de Starlink, el uso o la instalación de un kit estándar en un vehículo en movimiento ,como un auto, camioneta o embarcación, está expresamente prohibido si el kit no ha sido designado específicamente para uso en movimiento y no cuenta con las aprobaciones regulatorias necesarias en el país donde se utiliza. Esta cláusula busca asegurar que los equipos y soportes que se usan en movilidad cumplan con especificaciones de seguridad y estabilidad exigidas por la empresa y por normas locales. Si se incumple esta condición, se puede anular la garantía del equipo y, en algunos casos, incluso dar lugar a la terminación del contrato de servicio.
Más allá de lo que dice Starlink, las normas de tránsito también imponen restricciones claras en países como Argentina. La Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449 establece que está prohibido circular con “objetos o dispositivos que obstruyan la visibilidad del conductor”, lo que aplica directamente a antenas o equipos que se colocan dentro del habitáculo o adheridos al parabrisas. Las autoridades de tránsito, como la Policía Caminera, han reiterado que colocar una antena Starlink en el parabrisas o en cualquier lugar que reduzca el campo visual representa un riesgo de seguridad vial, y pueden emitir multas o incluso inmovilizar el vehículo si consideran que la visibilidad está afectada.
El problema de seguridad no es menor: una antena mal instalada puede convertirse en un elemento peligroso en caso de frenada brusca o siniestro, y la falta de visibilidad incrementa significativamente la probabilidad de accidentes. Por eso, aunque tecnológicamente el servicio de Starlink puede funcionar en zonas sin cobertura móvil, las autoridades insisten en que no se deben adherir objetos en zonas críticas de visión del conductor.
Las sanciones que enfrentan los conductores no responden a una prohibición específica del servicio satelital en movimiento, sino a criterios generales de seguridad vial. Según especialistas y organismos de control, la instalación incorrecta puede resultar en multas, la asignación de puntos en la licencia de conducir y, en casos graves, la retención del vehículo hasta que se corrija la situación.
Para quienes desean utilizar Starlink mientras viajan, existen alternativas más seguras y legales: montar la antena en el techo del vehículo, en un porta-equipajes o emplear soportes que no interfieran con la visibilidad y que estén diseñados para garantizar la seguridad del equipamiento y de los ocupantes. Estas prácticas no solo reducen el riesgo de infracciones, sino que también aseguran un mejor desempeño de la antena, que necesita una vista despejada del cielo.
Si bien el concepto de usar internet satelital en el auto puede ser atractivo, las restricciones técnicas impuestas por Starlink y las normas de tránsito vigentes apuntan a garantizar la seguridad vial por encima de la conveniencia tecnológica. El desafío ahora está en encontrar soluciones que permitan conectividad móvil sin comprometer la seguridad del conductor ni infringir las reglas establecidas.
