Graciana Peñafort, abogada del fallecido Héctor Timerman, sostuvo hoy que la indagatoria de su defendido en el juzgado de Claudio Bonadio en la causa por el Memorándum con Irán "fue lo más parecido a una sesión de tortura" por el grave estado de salud del exfuncionario.

"Cuando Héctor supo del avance de la enfermedad me pidió que le pidiese a Bonadio poder declarar antes. Cosa que hice, porque sus médicos me habían explicado que el dolor extremo del cuadro que presentaba obligaría a propocionarle medicación que le dificultaría declarar. Y a diferencia de lo que Bonadio hizo con Franco Macri, enviándole los médicos a la casa, con Héctor no", señaló Peñafort que realizó una serie de tuits para responder a una canalla nota de Joaquín Morales Solá en La Nación.

A través de la red social, la letrada recordó: "Héctor, que ya caminaba con dolor y dificultad, tuvo que ir a tribunales a certificar lo enfermo que estaba".

"Fue un calvario. Y además un calvario inútil, porque pese a constatar la enfermedad, Bonadio no adelantó la declaración". Siguió: "Y fuimos, previo un complejo proceso de retirarle parte de la medicación para que pudiera declarar. La indagatoria fue lo más parecido a una sesión de tortura. Héctor estaba extremadamente dolorido y respiraba con dificultad", señaló.

Relató: "Cuando vino Bonadio a saludar y vio el cuadro de situación desolador, me escribió una nota diciendo Dra. cuando usted indique suspendemos esto . Héctor quiso seguir declarando y solo interrumpí esa declaración cuando sus labios se pusieron azules por falta de aire".

"De esa indagatoria salimos y nos fuimos a una clínica porque Héctor se desmayó en el auto. Tuvo una crisis cardíaca fruto del dolor y la falta de oxígeno. Cuando volvió en sí me decía: 'me mataron Graciana, y yo no quiero morirme así, no dejes que manchen mi nombre, por favor'".

"Tuve oportunidad de ser testigo de como buena parte del peronismo desfiló por su casa para abrazarlo y respaldarlo, al menos mientras pudo recibir gente", señaló Peñafort, quien indicó que Cristina Kirchner "siempre estuvo atenta a como estaba su salud y su ánimo".

"Era a mi a quien Cristina Kirchner llamaba para preguntar y para trasmitir mensajes de afecto. Que yo siempre retransmití y Héctor siempre sonreía. Porque Timerman en un momento ya no pudo hablar por telefono y luego, ya no pudo hablar. Mucho menos recibir visitas", dijo.