Elecciones en Estados Unidos: ¿Cómo afectará a la Argentina que gane Trump o Biden?

Las elecciones en Estados Unidos definen mucho más que un presidente. Cancillería argentina lo sabe y, en conversación con El Destape, analiza los puntos en los que el gobierno presta atención a lo que suceda esta noche.

03 de noviembre, 2020 | 13.53

Pese a perder terreno con China en los últimos años, Estados Unidos sigue vigente como uno de los principales líderes mundiales. Sus elecciones tienen siempre la atención global, y todavía más en un contexto de crisis como el actual: la pandemia, economías derrumbadas en todo el planeta, la organización de un mundo en recuperación. En un plano tan general resulta necesario pararse desde nuestro suelo argentino y analizar qué posibles impactos podría tener el resultado en la política local.

El jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, conversó con El Destape y brindó un panorama de lo que el Gobierno analiza cuando observa la disputa electoral de este martes 3 de noviembre. Si bien comienza aclarando que el resultado es "absolutamente indiferente" para Argentina, cada respuesta suelta ciertos puntos que serán importantes para nuestro país en los próximos años y cómo Estados Unidos ocupa una pieza importante en ese rompecabezas: la agenda del Banco Interamericano de Desarrollo, las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, las inversiones en Argentina, son algunos de los puntos en común con el país norteamericano. 

"Para nosotros es absolutamente indiferente. Con los problemas que tenemos y con la política exterior que planteamos, que gane Trump o Biden no afectará las relaciones entre los países de forma determinante. Y para los Estados Unidos no es una prioridad Argentina, gane quien gane", asegura Chaves, quien sintetiza la mirada del Gobierno con estos comicios: no hay favorito.

Ninguna declaración de Gobierno inclinará la balanza en su deseo de que gane Trump o Biden, como sí lo hizo Mauricio Macri en las elecciones anteriores. En agosto de 2016, cuando todas las encuestas mostraban a Hillary Clinton como favorita para la Casa Blanca, el expresidente se la jugó y expresó su apoyo a la candidata. Dos meses después, la historia lo sorprendió con la victoria de Donald Trump y nos daba un anticipo del poco timing que tendría Macri en su gestión.

Si bien el gobierno argentino no cometerá el mismo error, hay otros puntos importantes donde Cancillería deja en claro su posición. "En términos regionales, puede haber una mirada más democrática, en el sentido de amenaza de intervencionismo que vemos con Trump, su idea de fortalecer su posición interna frente a su electorado con manifestaciones hacia Venezuela, Europa, China, Corea del Norte. Ese estilo, por ahí con Biden, puede ser diferente. Pero en términos de política exterior, a nosotros no nos va a cambiar gane quien gane".

La nueva presidencia en el BID es otro de los temas que encuentran vinculación entre Argentina y Estados Unidos. A principios de septiembre, la Cancillería Argentina envió un mensaje para avisar que el país se iba a abstener de votar y el candidato Mauricio Claver - Carone, cercano a Trump, se quedó con el puesto, convirtiéndose así en el primer estadounidense en presidir al BID en su más de medio siglo de historia. "Algunos dicen que el tema del BID, que puede haber otro tipo de diálogo a partir de un cambio en el perfil de una administración que no sea tan dura. Yo tengo mis dudas, porque el BID ya tiene una agenda a partir de que eligieron a Claver-Carone, ya hay un programa, por ejemplo, América Crece (una iniciativa de "crecimiento económico y de financiamiento de proyectos de energía e infraestructura en la región", según expresa su flamante mandatario).

En cuanto a su visión del actual presidente norteamericano, el jefe de Gabinete opinó que "Trump rompió reglas del republicanismo clásico, porque copó agenda demócrata. Por eso, a principios del mandato, cuando le iba muy bien, Trump retoma banderas tradicionales de los demócratas: la industria manufacturera, la regulación de estado, los sectores medios trabajadores. Esa es una agenda que Trump le come a un sector de los demócratas. Eso se derrumba con la pandemia. Trump había bajado aún más el desempleo que en la mejor época de Obama".

"Es una catástrofe ser oficialismo en estos tiempos de pandemia. Es la peor situación política de la que se tenga memoria en la democracia moderna", expresa el funcionario.

La relación con Estados Unidos siempre fue un sesgo distintivo en los gobiernos argentinos. En el caso de la actual gestión, Chaves aclara que Argentina pretende "una relación saludable en la que nos acompañen con nuestra negociación con el Fondo Monetario Internacional. Y en eso el gobierno de Trump se comprometió. El lunes se trata el tema Argentina en el Fondo. Nosotros creemos que las directivas de la administración Trump están, ahora hay que ver si gana Biden si el criterio sigue siendo el mismo".

"Otro tema que a nosotros nos preocupan es el de no alineamiento activo. En este contexto de guerra comercial queremos ser equidistante en el sentido que queremos tener buena relación con Estados Unidos y con China. Estados Unidos es el principal inversor en términos de empresas en la República Argentina. Y China es el segundo socio comercial más importante, incluso a veces el primero, va cambiando con Brasil de acuerdo a la época. Nosotros tenemos que tener esa posición de no lineamiento activo, es decir, no seguir la agenda unilateralmente impuesta por alguien que quiere ser el patrón de la región. Nosotros tenemos nuestra propia agenda que es integración regional, Malvinas, aumentar las exportaciones. En la medida que los países con los que podamos relacionarnos podamos manejar nuestra agenda, esa es nuestra mirada", analiza, con una mirada de reojo a los intereses que Argentina mantiene con el gigante asiático.

Y concluye: "Entendemos la potencia de Estados Unidos, la importancia y la influencia que tiene en la región, eso es clarísimo. Y más ahora, con el tema del BID. Pero bueno, nosotros tenemos también principios en los que nos manejamos en la comunidad internacional: no injerencia en asuntos internos de otros estados, no intervención, ni de seguridad ni de inteligencia".

Trump tiene una guerra declarada con China y todos los socios comerciales parecen quedar en el medio de la disputa. A tal punto llega el celo del mandatario norteamericano que hasta llegó a sancionar económicamente a los países que fortalezcan su vínculo con su principal competidor en el liderazgo global. En esa tensión también se mueve Argentina.

"Nosotros tenemos una relación muy buena porque nuestros vínculos políticos son transparentes, no hay intenciones ocultas, porque está trazado en función de nuestros propios intereses. Nuestros intereses no son perjudicar a Estados Unidos en una guerra comercial, y eso lo planteamos a los norteamericanos. Nosotros sabemos que hay condiciones que pueden beneficiar a la Argentina, como por ejemplo el swap que China nos dio para respaldar las reservas de Banco Central. Si China funciona como un socio en lo que Estados Unidos u otro país no puede acompañarnos, bueno, ahí nosotros buscamos la mejor relación. La Unión Europea nos acompañó en todas las reuniones con el Fondo. Encontramos socios o aliados en función de los intereses que nosotros defendemos", finaliza el funcionario.

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