El arzobispo Paul Richard Gallagher, responsable de las Relaciones con los Estados de la Santa Sede y virtual canciller del Vaticano, partió hacia Moscú para dar inicio a una gira diplomática de cuatro días. El viaje tiene como objetivo principal sostener reuniones de alto nivel con las autoridades del gobierno ruso y la cúpula de la Iglesia Ortodoxa, en medio de los esfuerzos por reactivar canales de diálogo en el conflicto con Ucrania.
Según el cronograma oficial difundido por el Secretariado de Estado vaticano, la agenda institucional comenzará formalmente este martes, cuando el prelado de origen británico mantenga un encuentro cara a cara con el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Ese mismo día se reunirá con el metropolita Antonji, jefe de las relaciones exteriores del Patriarcado Ortodoxo de Moscú.
Para el miércoles está previsto el encuentro con Yuri Ushakov, histórico asesor de política exterior del presidente Vladímir Putin y pieza clave del equipo ruso en las negociaciones con Kiev —actualmente estancadas—. La estadía de Gallagher concluirá el jueves con una jornada dedicada a la Iglesia católica local, donde oficiará una misa en la catedral de la Inmaculada Concepción de Moscú antes de emprender su regreso a Roma el viernes 28.
La visita del arzobispo Gallagher representa su primer desembarco en suelo ruso desde el otoño de 2021, meses antes del desencadenamiento de la invasión militar a gran escala contra Ucrania. Aunque el Vaticano ha condenado de forma reiterada la agresión bélica sobre territorio ucraniano, la diplomacia papal ha mantenido abiertas las vías de comunicación directa con el Kremlin. Desde el inicio de las hostilidades, la Santa Sede ha enfocado su rol mediador primordialmente en gestiones de carácter humanitario, participando de forma activa en la facilitación para el intercambio de prisioneros de guerra y la asistencia a las víctimas civiles del enfrentamiento.
Con información de EuropaPress.
