Europa dividida entre extender o levantar las restricciones ante la variante Ómicron de Covid-19

Distintos países europeos se enfrentan a la propagación de la nueva cepa y ensayan distintas estrategias, desde imponer más restricciones a eliminarlas por completo.

26 de enero, 2022 | 17.17

Europa, al igual que lo que ocurre en el resto del mundo, se enfrenta a la propagación de la variante Ómicron del COVID-19. Frente a esto, los diferentes países ensayan distintas estrategias; algo que lógicamente pone en jaque la determinación general de extender o levantar las restricciones a las poblaciones del Viejo Continente. Por ejemplo, se destaca el caso de Alemania, que registra récord de infectados y por eso mantiene firme las medidas sanitarias; el de Suecia que extiende las limitaciones por dos semanas más o los ejemplos de Dinamarca, que anunció su eliminación y Austria, que canceló la cuarentena para los no vacunados.

En lo que refiere al primer ejemplo, es importante remarcar que el gobierno de Alemania comunicó este miércoles que en las últimas 24 horas se reportaron 164.000 nuevos casos de la enfermedad. Con estas nuevas cifras, se superó el umbral de los 9 millones de contagios desde el inicio de la pandemia a causa de la nueva cepa. Por otro lado, se contabilizaron 166 muertes -un total de 117.126 fallecidos-. 

Frente a esta situación, el Parlamento alemán discute la vacunación obligatoria mientras las autoridades mantienen las limitaciones para no vacunados. Por ejemplo, quienes no tengan esquema completo o no hayan recibido siquiera una dosis tienen prohibido el comercio no esencial, el ocio y la cultura. A su vez, bares y restaurantes solo permiten consumir en su interior a quienes tienen al menos pauta completa o presenten un test de antígenos negativo de menos de 24 horas. Actualmente, más del 72% de la población está inmunizada y espera alcanzar, a fines de enero, el 80% con, por lo menos, una dosis.

Por otro lado está la situación epidemiológica en Suecia, que por sus cifras es similar a la de Alemania, con "un nivel de propagación extremadamente alto" de la variante Ómicron, según informó la ministra de Salud Lena Hallengren. Ante esto, el gobierno sueco decidió prorrogar sus medidas actuales por otras dos semanas: los bares y restaurantes cierran a las 23 hs y se mantiene un límite de 500 personas dentro de lugares interiores más grandes. En la última semana, Suecia registró 270.000 infecciones de COVID-19, aunque es importante destacar que tiene una cantidad limitada de testeos por lo que podrían ser más.

En el caso de Dinamarca se puede observar que las autoridades optaron tomar el carril contrario a los mencionados previamente. Por esa razón, el gobierno anunció que a partir del martes próximo se eliminarán todas las restricciones contra el coronavirus. Dicha medida se da a pesar de haber alcanzado un número récord de nuevos contagios ya que consideran que su alta cobertura de vacunación -81% con esquema completo- es suficiente para combatir a Ómicron. De acuerdo con la nueva normativa, desde el 1 de febrero no será obligatorio utilizar tapabocas y los bares y restaurantes no tendrán limitación horaria.

Cabe destacar que el gobierno danés solo tiene planes de mantener ciertas restricciones a la entrada en dicho territorio durante otras cuatro semanas. Es decir, continuar exigiendo un test diagnóstico para la enfermedad y/o cuarentena según el país de origen del viajante. En las últimas 24 horas, se reportaron más de 46.000 nuevos casos y la tasa de infección es extremadamente alta. "Nuestra evaluación actual es que la epidemia alcanzará pronto su pico. Tenemos un buen control de las hospitalizaciones, lo que se debe a que 3,5 millones de daneses ya han sido revacunados y que Ómicron es menos grave", escribió el ministro de Salud, Magnus Heunicke.

Para cerrar, siguiendo la misma línea que Dinamarca, también se observa una fuerte relajación de restricciones en Austria. A partir del próximo lunes 31 de enero, se cancelará el confinamiento para los no vacunados contra el coronavirus según declaró este miércoles el canciller Karl Nehammer. Esta determinación se tomó luego de lograr estabilizar la situación en los hospitales -especialmente en unidades de cuidados intensivos-. De todas maneras, a diferencia del gobierno danés, seguirá vigente la obligación del uso del tapabocas especial FFP2 y para asistir a lugares públicos, restaurantes, tiendas, eventos de cultura y arte es necesario haber transitado la enfermedad o estar vacunado.

Con información de Télam.

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