El expresidente de Bolivia, Evo Morales, fue declarado en "rebeldía" por no haberse presentado a una audiencia en el marco de un juicio que se lleva adelante en su contra por un caso de presunta trata de personas con agravante, por supuestamente haber mantenido una relación íntima con una adolescente en 2015. El juez a cargo de la causa ordenó su detención y la Fiscalía anunció que le dará cumplimiento, pero que el desarrollo del juicio queda en suspenso. "Sólo faltó que ordenen mi descuartizamiento en una plaza, como ocurría en la Colonia cuando los conquistadores castigaban severamente a los indígenas rebelados contra la opresión", lanzó el ex mandatario.
Según reportaron los medios bolivianos, la audiencia debía realizarse el lunes pasado, pero fue suspendida luego de que Morales alegara problemas de salud. En esta ocasión, el representante jurídico del expresidente, Jorge Pérez, se presentó ante la Justicia y mostró una serie de documentos para certificar las condiciones de salud que le impiden llegar hasta Tarija, ubicado a casi 800 kilómetros de donde se encontraría, en Cochabamba. Además, reiteró que el proceso es ilegal puesto que se le estaría acusando del mismo delito por segunda vez y presentó una recusación contra el juez a cargo de la causa.
"La declaración de rebeldía ya estaba redactada antes de la audiencia. Revisen imágenes de la transmisión. Seguramente fue enviada por los ministerios de Gobierno y Justicia para que lo lea el juez. Solo faltó que ordenen mi descuartizamiento inmediato en una plaza, como ocurría en la Colonia cuando los conquistadores castigaban severamente a los indígenas rebelados contra la opresión", lanzó Evo durante la noche de este viernes, al expresarse por primera vez sobre la determinación de la justicia boliviana.
MÁS INFO
Morales aseguró en sus redes sociales que "los que me acusan, están acusados de ser los verdaderos autores de Trata y Tráfico" pero que, al mismo tiempo, "nadie se atreve a iniciarles un proceso porque el régimen del terror que gobierna nuestro país, los amenaza". Y agregó: "No pudieron probar un delito y se inventaron otro. Jueces y fiscales no respetan el Debido Proceso ni la Presunción de Inocencia, como ordena la Constitución".
"No administran justicia con neutralidad sino con consignas políticas. Denuncio al mundo que me persigue y me condena en tiempo récord, una “justicia” parcializada y servil al gobierno de Arce y Choquehuanca, que tiene dominado a todo el Órgano Judicial. Esta “justicia” actúa como en tiempos de la inquisición: sin pruebas, sino con convicciones subjetivas. Mis acusadores no buscan justicia, quieren proscribirme y eliminarme ante las próximas elecciones presidenciales de Bolivia", sentenció el expresidente.
Sin embargo, los partes médicos fueron desestimados por el juez quinto de Instrucción Penal de Anticorrupción y Violencia hacia las Mujeres de Tarija, Nelson Rocabado, así como por la fiscal departamental de Tarija, Sandra Gutiérrez.
"No han cumplido (estos documentos) lo que establece el artículo 48. Es por eso que el juez ha determinado la rebeldía del imputado, la anotación de sus bienes, y sus aprehensión", apuntó Gutiérrez, reportó el portal Opinión. "Con esto ya hemos entrado a otra etapa. Tenemos un mandamiento de aprehensión de un juez. Vamos a solicitar que a la brevedad posible se de curso, vamos a esperar que nos remitan hoy o máximo hasta el lunes, sin embargo, ya existe el mandamiento de aprehensión", sostuvo.
La Agencia Boliviana de Noticias, precisó que lo que el juez cuestionó fue que Morales sólo habría presentado un examen de sangre realizado el 12 de enero, fecha anterior a la audiencia en la que se ordenó los exámenes. Además, habría presentado una radiografía impresa en un papel que no acredita la fecha ni a quién pertenece.
En ese sentido, explicó que las patologías que argumentan tienen un “tratamiento concreto” que no se convierten en un impedimento y no justifican su inasistencia al acto procesal, por lo que consideró que se tiene una actitud negligente por no someterse a las valoraciones especializadas ordenadas por la autoridad jurisdiccional. La Justicia también determinó la prohibición de salida del país y el congelamiento de las cuentas del líder cocacolero.
Morales, además, hizo una publicación en la que ligó al juez Romero con el Gobierno liderado por su exministro de Economía y actual presidente, Luis Arce, entre quienes se libra una batalla sin cuartel por la dirigencia del Movimiento al Socialismo (MAS), partido del que ambos son parte. Según dijo Romero tomó pose en abril de 2024, luego de haber sido nombrado por el Consejo de la Magistratura, presidido por Marvin Molina Casanova, parte de los magistrados con mandato prorrogado en el tribunal que inhabilitó a Morales para que se vuelva a presentar como candidato a presidente, que el expresidente acusa de actuar en connivencia con el Gobierno en su contra.
"En su posesión estuvo la magistrada del Tribunal Superior de Justicia, autoprorrogada, María Cristina Díaz Sosa (tarijeña) que, en el golpe de Estado del 2019, fue propuesta para asumir la presidencia del país por el golpista Fernando Camacho. Antes, esta magistrada fue denunciada por vender juzgados en Tarija (Los Tiempos/04/11/2019). El juez que me juzga fue nombrado por los autoprorrogados, tan defendidos y protegidos por el gobierno que me acusa. Aquí una prueba de que los jueces no son independientes. No respetan el debido proceso y toman determinaciones sin pruebas. Solo obedecen a los que les hacen el favor de nombrarlos", sentenció.