Al menos 16 personas murieron durante una semana de disturbios en Irán, según denunciaron el domingo grupos de defensa de los derechos humanos, mientras las protestas por el aceleración de la inflación se extienden por todo el país provocando violentos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Tanto los medios estatales como los grupos de derechos humanos han informado de muertes y detenciones a lo largo de la semana, aunque las cifras han variado. Reuters no pudo verificar las cifras de forma independiente.
Las protestas son las mayores de los últimos tres años y, aunque de menor envergadura que otros episodios de agitación que han sacudido a la república islámica, se producen en un momento de vulnerabilidad, con la economía en ruinas y la presión internacional en aumento.
Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con acudir en ayuda de los manifestantes si se enfrentan a la violencia, diciendo el viernes que "estamos preparados y listos para actuar", pero sin especificar ninguna acción que esté considerando.
Esa advertencia provocó amenazas de represalias contra las fuerzas estadounidenses en la región por parte de altos cargos iraníes y el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, dijo que Irán "no cederá ante el enemigo".
El grupo kurdo de derechos humanos Hengaw informó de que al menos 17 personas perecieron desde el inicio de las protestas. HRANA, una red de activistas por los derechos, dijo que el número de decesos asciende al menos a 16 personas, con 582 detenidos.
Los enfrentamientos más intensos se han registrado en las zonas occidentales de Irán, pero también ha habido protestas y enfrentamientos entre manifestantes y policía en la capital, Teherán, en zonas del centro y en la provincia meridional de Baluchistán.
A última hora del sábado, el gobernador de Qom, centro conservador del clero musulmán chií de Irán, dijo que dos personas habían muerto allí en los disturbios, y añadió que una de ellas había fallecido al estallar prematuramente un artefacto explosivo que había fabricado.
(Escrito por Angus McDowall; editado en español por Carlos Serrano)
