Las amenazas al presidente Mauricio Macri tuvieron castigos polémicos en estos tres años de gestión. Uno de esos casos fue el de Fernando Elexin Tantalean Willard de quien la Justicia resolvió su absolución tras un año y medio de detenido por realizar 31 llamadas al 911 con mensajes agresivos al Gobierno.

En esas comunicaciones, amenazó de muerte a Macri, reveló que iba a atentar contra las fuerzas de seguridad y que había puesto una bomba en el shopping del Abasto y otra en la estación de trenes de Once.

Willard estuvo más de un año y medio preso y en la etapa de juicio oral fue declarado inimputable porque sufría "descompensaciones psíquicas" que le impedía comprender lo que hacía, según informó Infobae.

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Los médicos concluyeron que padecía un "trastorno de personalidad asociado a antecedentes por consumo de sustancias y alcoholismo" y que era probable que cuando realizó los llamados haya sufrido una "descompensación psíquica con una consecuente alteración de sus facultades mentales que le pudo haber restado aptitud, al menos, para dirigir en forma plena su accionar".

Los especialistas señalaron que en varias de las llamadas que hizo tenía un discurso incoherente. Además explicaron que los hechos "no se encuentra en términos generales dentro de los parámetros de conducta esperados para una persona que se encuentra psíquicamente compensada" y agregaron a la explicación "la cantidad y repetición de ocasiones en las que actuó el imputado, y asimismo por momentos el contenido de las mismas".

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