Aunque sorpresivo, el cierre de Fate es todo lo contrario a un rayo en un cielo despejado. Se trata de un hito que se inscribe dentro de la política antiindustrial del Gobierno, así como una evidencia de que la reforma laboral no representa, por sí misma, una solución para los empresarios.
Este miércoles, la emblemática empresa de neumáticos de origen argentino anunció su cierre definitivo, junto con el despido de los 920 trabajadores de su histórica planta ubicada en San Fernando.
En el comunicado oficial firmado por "El Directorio", Fate se limitó a señalar que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente".
La crisis del sector neumático
Pero, eufemismos aparte, el contexto del cierre de la empresa de neumáticos es claro. La crisis del sector arrastra ya varios años. Previo a la jornada de hoy, el mayor conflicto había ocurrido en septiembre de 2022, cuando SUTNA anunció un paro por tiempo indeterminado y bloqueos a las plantas del sector, buscando renegociar la paritaria previa. Entonces, tanto Fate como Bridgestone y Pirelli terminaron anunciando la paralización temporal de su producción.
Aunque el conflicto fue salarial, ya había un trasfondo económico. En aquel momento, el sector del caucho y derivados era el de menor uso de la capacidad instalada del Indec, y, por si fuera poco, había sufrido una caída de cinco puntos respecto a un año previo que había sido de salida de la pandemia.
La situación, que ya era de por sí mala, empeoró notablemente bajo el gobierno mileísta. En mayo de 2024, el Gobierno redujo los aranceles a la importacion de neumáticos del 35% al 19%. Esto, más el dumping chino, resultó en un combo fatal. Así, desde noviembre de 2023, Pirelli echó a al menos 780 trabajadores, la mitad de su personal de la planta de Merlo.
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En paralelo, Brdigestone presentó un procedimiento preventivo de crisis en julio de 2024, lo que habilitó cientos de suspensiones inmediatas. Luego, en enero de 2025, la misma empresa anunció que reduciría su producción para adaptarse a las nuevas condiciones de demanda, y despidió a casi 300 empleados, a los que sumó otra tanda de 80 desvinculados en marzo.
La respuesta del Gobierno, como era de esperar, fue nula, ya que no hubo ningún tipo de medida sectorial que amortiguase el impacto. La intervención recién llegó el último miércoles con el llamado a conciliación obligatoria por el cierre de Fate, que, evidentemente, apunta a darle a la empresa un final ordenado y no a la reincoporación de sus empleados ni a la extensión de su vida productiva.
La crisis industrial
Al contrario, la política del Gobierno es dejar que muera cualquier industria no competitiva, sin importar el costo humano. La propia UIA, al expresar su "lamento" y "preocupación" por el cierre de Fate, reconoció que el sector industrial perdió un neto de 60.000 empleos desde la asunción de Milei, un 5,4% del total, apertura comercial y atraso del tipo de cambio mediante.
El crecimiento económico que se espera para 2026, de un 4%, se sostendrá solo sobre la base de la intermediación financiera, la energía, la minería y el agro, sectores de poca generación de empleo. Al contrario, la industria se desplomó un 8,2% interanual en el último EMAE del Indec, de noviembre pasado.
Precisamente, el sector de caucho y derivados fue el segundo de menor uso de la capacidad instalada en diciembre, con solo un 33%, nueve puntos menos que en el mismo mes de 2024. Solo superó a la industria automotriz en general, cuya capacidad instalada fue dos puntos menor.
Aunque Fate no proveía directamente a las automotrices extanjeras con fábricas en el país, su producción destinada al mercado interno para la renovación de autopartes se ve directamente impactada por el progresivo envejecimiento del parque automotor, cuya edad promedio era de 14,3 años en 2024, según datos de AFAC. Es decir, pese a que el patentamiento de autos aumentó en el último año, sigue estando lejos de su máximo histórico. Así, la mayor importación de neumáticos de China se complementa con la menor capacidad de la gente de renovar tanto su vehículo como partes de él.
El paralelismo entre el sector neumático y el sector textil es total. Este último se vio perjudicado por la rebaja de aranceles del 35% al 20% en marzo de 2025. Para noviembre, su producción había bajado un 36% interanual y un 6,4% en el acumulado respecto a 2024.
Se trata solo de los sectores más resonantes. En el total, hay en Argentina 21.938 empresas menos respecto a noviembre de 2023, según datos de Fundar a partir de la SRT. Solo en el último mes, su cantidad cayó en 892. Es decir, casi unas 30 menos por día.
El hecho de que el cierre de Fate se haya producido el último miércoles, no sin quejas oficiales por el timing, revela que, evidentemente, la baja de costos que busca la reforma laboral no supone por sí sola una solución a la actividad industrial.
La ahora ex compañía de neumáticos podría haber esperado algunos meses más para indemnizar sin incluir al aguinaldo en el cálculo, o para contratar empleados cuyo despido, gracias al FAL, tuviera costo cero. Si no lo hizo es porque, sin condiciones de fondo ni una política oficial activa, la flexibilización laboral no hace crecer la macroeconomía.
