Crece el uso de la tarjeta de crédito y cae la SUBE en el transporte

El avance de la tarjeta de crédito y el retroceso del uso de la SUBE reflejan signos de la crisis, la deuda y el transporte, según datos del Banco Central.

30 de enero, 2026 | 17.21

El uso de la tarjeta de crédito volvió a ganar terreno a fines de 2025, mientras que la tarjeta SUBE profundizó su caída en el transporte público. El cambio en los hábitos de pago expone un mayor recurso al financiamiento para sostener el consumo y un retroceso en los viajes, en un contexto de ajuste del gasto. Los datos surgen del último informe de pagos minoristas elaborado por el Banco Central.

El cierre de 2025 dejó una señal clara en los medios de pago: las tarjetas de crédito volvieron a superar a las de débito en cantidad de operaciones. En noviembre —último dato disponible— se registraron cerca de 185 millones de pagos con tarjeta de crédito, con una suba interanual del 4,2% en las transacciones, aunque con una leve caída en los montos reales, reflejo del impacto de la inflación sobre el consumo.

El fenómeno muestra que, pese a la desaceleración del gasto, los hogares siguen utilizando el crédito como una herramienta para administrar ingresos ajustados. El uso en un solo pago concentró la mayor parte de las operaciones, mientras que las compras en cuotas continuaron en retroceso, una señal de mayor cautela frente al endeudamiento de largo plazo.

Más deuda para sostener el consumo

El crecimiento del uso de la tarjeta de crédito aparece asociado a una estrategia defensiva de los consumidores. En un escenario de precios todavía elevados y salarios que no terminan de recomponerse, el financiamiento permite sostener compras básicas y gastos corrientes.

Los datos oficiales muestran que los canales digitales, como el e-commerce y los pagos con QR, concentraron una parte significativa de las operaciones con crédito. Esta tendencia refuerza el cambio estructural en los medios de pago, con menor uso de efectivo y mayor dependencia de instrumentos electrónicos, incluso cuando eso implica asumir más deuda en el corto plazo.

La SUBE profundiza la caída en el transporte público

En sentido contrario, la tarjeta SUBE registró una fuerte contracción en la cantidad de viajes. En octubre se contabilizaron 311 millones de viajes, lo que implicó una caída interanual del 16,4%, mientras que el gasto real asociado al transporte también se redujo casi 14% 

El retroceso refleja una combinación de factores: aumentos tarifarios, menor movilidad y cambios en la rutina laboral. El descenso en el uso del transporte público es consistente con otros indicadores que muestran una menor circulación urbana y un ajuste en los gastos diarios.

Pagos digitales y nuevas formas de viajar

Mientras la SUBE pierde protagonismo, comienzan a aparecer alternativas digitales. En diciembre se registraron más de 21 millones de viajes pagos con QR, especialmente en colectivos y subtes, aunque todavía representan una porción menor del total.

Esta transición marca un cambio gradual en la forma de pagar el transporte, alineado con el crecimiento general de los pagos electrónicos. Sin embargo, la magnitud de la caída de la SUBE indica que el problema de fondo no es solo tecnológico, sino económico: menos viajes y mayor selectividad en el gasto.