El diseñador Benito Fernández brindó un crudo diagnóstico sobre la difícil situación económica que atraviesa la industria textil y el entramado de las pequeñas y medianas empresas en la Argentina. Durante una entrevista en el canal TN, el referente de la moda expresó su profunda preocupación ante la caída de la actividad y la multiplicación de persianas bajas en distintas zonas del país.
Para graficar la gravedad del escenario comercial, Fernández se refirió al caso de Florencia Torrente, la hija de Araceli González, para dimensionar el impacto que el parate del consumo genera incluso en personas con alta visibilidad pública y presencia en medios.
La crisis de las pymes y la comparación con la pandemia
Al analizar las complicaciones del rubro y la falta de ventas, el diseñador remarcó la vulnerabilidad que sufren los pequeños productores. "Imaginate si la hija de Araceli, Flor, con la prensa que tiene, con los seguidores que tiene, cierra, imaginate las pymes del interior del país, del conurbano que están cerrando", señaló durante la charla en el estudio de televisión.
En ese sentido, Fernández profundizó su análisis y trazó una alarmante comparación con las restricciones sufridas en años anteriores: "Estamos peor que en la pandemia". Al respecto, explicó que el patrón de cierre de los locales comerciales cambió drásticamente respecto de aquel período.
El modisto detalló que, durante la pandemia, en polos neurálgicos como el barrio porteño de Palermo la crisis avanzaba desde la periferia: "Empezaba a cerrar en todos los lugares de afuera para adentro, digamos, cerraban los que estaban más lejos del centro más álgido, más caliente". En contraposición, advirtió que el panorama actual golpea sin distinción a los puntos estratégicos: "Ahora están cerrando en el medio. Ya no hay retorno, es una cosa tremenda lo que está pasando", remarcó.
El debate por los precios de la ropa y la rentabilidad del sector
Durante la conversación, el entrevistador de TN consultó si en la industria de la indumentaria no existió un desfasaje en los valores de venta al público y le preguntó si no consideraba que "se sobregiraron con los precios", comparando la situación con otros bienes como los teléfonos o los autos, que se pagan tres o cuatro veces más caros que en el exterior.
Frente a esa consulta sobre si en el rubro textil ocurrió algo similar, Benito Fernández desestimó de plano esa postura. "Para mí no, porque si no yo vería a todos mis colegas millonarios", respondió el diseñador para rechazar que los valores respondan a márgenes excesivos por parte de los fabricantes y comerciantes locales.
