El joven Gran Maestro argentino Faustino Oro, de apenas 12 años, logró un triunfo histórico al vencer a Magnus Carlsen en una partida durante un match de ocho encuentros disputado en Chess.com, la plataforma líder del ajedrez online. Aunque el noruego se impuso en el marcador global con un contundente 4-1, el logro del bonaerense marcó un antes y un después en la escena mundial del ajedrez.
El enfrentamiento tuvo lugar en formato blitz 3+0, donde cada jugador dispone de tres minutos sin incrementos por jugada. Carlsen comenzó dominando con dos victorias consecutivas, pero Oro respondió con dos tablas antes de dar el golpe más resonante: una victoria directa sobre el número uno del ranking mundial. El sexto juego también terminó en empate, dejando el parcial 2-1 a favor del noruego, quien cerró el encuentro con dos triunfos más.
Magnus Carlsen, de 35 años, es reconocido como uno de los jugadores más dominantes del ajedrez moderno, con cinco títulos mundiales de ajedrez clásico en su haber. Por su parte, Faustino Oro se destaca por su precoz carrera: en mayo de 2026 se convirtió en el segundo Gran Maestro más joven de la historia, tras lograr su tercera norma en el Sardinia World Chess Festival a los 12 años, 6 meses y 26 días.
Antes de ese récord, en junio de 2024, Oro ya había establecido el hito de ser el Maestro Internacional más joven de todos los tiempos. Su rating blitz en Chess.com supera los 3.000 puntos, un umbral que lo posiciona como el jugador más joven en alcanzarlo y dentro del top 10 mundial de esa plataforma. Además, su rating FIDE clásico, actualizado a julio de 2026, es de 2.537.
No es la primera vez que el joven argentino sorprende a Carlsen en partidas online. En marzo de 2024, cuando tenía apenas 10 años, Oro ya había derrotado al noruego en una partida bullet —el formato más rápido del ajedrez virtual— lo que le valió el apodo de “el Messi del ajedrez” en Argentina y atrajo la atención internacional hacia su prometedora carrera.
Este reciente match en Chess.com confirmó la capacidad del porteño para competir al más alto nivel y dejar su marca en la historia del ajedrez. Su victoria individual ante el cinco veces campeón mundial demuestra que, a pesar de la diferencia de experiencia, el talento y la rapidez mental pueden abrir puertas y desafiar a los grandes referentes del deporte.
