Senegal se proclamó campeona de la Copa Africana de Naciones el domingo, en una final rocambolesca en la que se impuso por 1-0 en la prórroga a la anfitriona Marruecos después de haber abandonado el terreno de juego en señal de protesta por un penal señalado en su contra en las postrimerías del encuentro.
El centrocampista Pape Gueye anotó el gol de la victoria en el minuto 94, después de que la estrella marroquí Brahim Díaz desperdició la oportunidad de ganar para los locales al fallar el penal en el último suspiro del tiempo reglamentario, tras un retraso de 14 minutos en medio de escenas caóticas.
El seleccionador senegalés, Pape Bouna Thiaw, ordenó a sus jugadores que se retiraran, y fue su talismán, Sadio Mané, quien les convenció para que regresaran.
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El árbitro congoleño Jean-Jacques Ndala concedió el penal tras una revisión del VAR, después de que el lateral senegalés El Hadji Malick Diouf tiró al suelo a Díaz mientras defendía un saque de esquina a cinco minutos del final del tiempo añadido.
Oficiales y jugadores se empujaron mientras el árbitro consultaba la pantalla de la línea de banda, y de nuevo cuando Senegal se marchó.
Una vez que los jugadores regresaron al campo, Díaz intentó inexplicablemente un remate al estilo Panenka, y su suave disparo desde el punto penal fue a parar mansamente a los brazos del guardameta senegalés Edouard Mendy.
Las acciones de Senegal se verán como una gran lacra en un torneo por lo demás exitoso, aunque la derrota prolonga el pobre historial de Marruecos en el torneo, que sólo ganó anteriormente hace 50 años.
(Editado en español por Carlos Serrano)
