Un violento desenlace se vivió en el fútbol de reserva durante el partido entre Atlético Tucumán y Talleres, que culminó con agresiones físicas y un escándalo generalizado dentro y fuera de la cancha. La situación fue analizada al detalle en el programa Fútbol 12, emitido por la pantalla de ESPN y conducido por Mariano Closs.
Las imágenes mostraron un clima de extrema tensión que derivó en peleas a golpes de puño que involucraron a futbolistas, cuerpos técnicos y personas presentes en las inmediaciones del campo de juego. El conflicto estalló en un encuentro que terminó 2 a 0 y que ya registraba fricciones previas.
Las polémicas arbitrales y el inicio de los incidentes
El desarrollo del partido estuvo marcado por fallos arbitrales cuestionados bajo la conducción del juez Valentín Ibáñez Mesa. Durante el primer tiempo, el conjunto cordobés sufrió la expulsión de dos jugadores, lo que caldeó los ánimos antes de las agresiones finales.
A estas sanciones se sumó la controversia en una de las jugadas decisivas del encuentro. En uno de los goles de Atlético Tucumán, la pelota rebotó en el travesaño y generó dudas respecto de si llegó a picar dentro del arco. Además, uno de los tantos fue anotado por Aveldaño, jugador que ya cuenta con experiencia en Primera División.
El punto de quiebre ocurrió tras una provocación en los festejos. Un futbolista fue a gritarle el gol directamente a un rival, lo que motivó que el árbitro le mostrara la tarjeta roja por incitar a la violencia. A partir de esa sanción, los cruces verbales escalaron de inmediato hacia agresiones físicas en los márgenes de la cancha.
Cuerpos técnicos, médicos y allegados en medio de la pelea
El enfrentamiento no quedó limitado únicamente a los jugadores. En medio del tumulto, el médico de Talleres también resultó expulsado, mientras que los integrantes de los bancos de suplentes quedaron en el centro del conflicto.
En la transmisión se remarcó la participación de los colaboradores de Ezequiel Carboni, director técnico principal de la reserva del conjunto cordobés. Sus ayudantes de campo, los hermanos Costa, quedaron envueltos en discusiones y forcejeos directos contra futbolistas, a tal punto que los propios integrantes del plantel debieron intervenir para separar a sus entrenadores.
La situación de violencia también alcanzó a personas ajenas a la competencia formal. En las inmediaciones se observó la presencia de allegados y familiares de los juveniles, entre ellos personas mayores, que quedaron en medio de las agresiones y corridas.
La postura institucional de Talleres
Frente a la gravedad de los hechos ocurridos en territorio tucumano, la dirigencia del club cordobés tomó intervención de manera oficial una vez finalizada la jornada.
Por la noche, Talleres emitió un comunicado en el que informó que esperará a conocer el informe arbitral y los detalles formales de lo acontecido para evaluar la situación y determinar los pasos a seguir con respecto a las sanciones o resoluciones correspondientes.
