Murió Félix Baumgartner, el deportista extremo que saltó desde la estratósfera en 2012

En las primeras informaciones se supo que Baumgartner perdió el control del parapente en el que estaba y terminó estrellándose contra una pileta.

17 de julio, 2025 | 17.53

El mundo deportivo recibió una mala noticia en las últimas horas. Se supo del fallecimiento de Felix Baumgartner, un austriaco que en 2012 se volvió leyenda al realizar un salto desde la estratósfera. El atleta de 56 años falleció este jueves en Italia tras sufrir un accidente mientras practicaba parapente durante sus vacaciones familiares.

En las primeras informaciones se supo que Baumgartner perdió el control de la aeronave por motivos que aún se desconocen y terminó estrellándose contra una pileta. En el incidente, una mujer también resultó herida, pero se encuentra fuera de peligro, informaron las autoridades. En este sentido, identificaron al campeón que falleció, pero  no entregaron más detalles sobre el accidente, según explicó un portavoz de los bomberos.

Baumgartner no era un novato en deportes extremos. Lo más llamativo fue en 2012 cuando saltó desde una altura superior a los 39.000 metros en la estratósfera. Millones de personas siguieron en vivo ese momento histórico. Hasta entonces, el récord de caída libre desde mayor altura lo tenía el coronel estadounidense Joe Kittinger, que en 1960 había saltado desde los 31.333 metros.

Nueve años antes, en 2003, por ejemplo, fue la primera persona que realizó un vuelo de caída libre cruzando los 35 kilómetros del Canal de la Mancha, entre Inglaterra y Francia, en una aventura de paracaidismo que duró 14 minutos. Para este salto, utilizó un traje especial que le permitió soportar temperaturas de hasta -40ºC y un ala de fibra de carbono diseñada para planear, además de un tanque de oxígeno y un paracaídas.  También ostentaba el récord mundial por el salto BASE más bajo desde la mano del Cristo Redentor en Río de Janeiro, una muestra más de su pasión por los límites extremos.

Los récords de Baumgartner

Los saltos de Baumgartner comenzó con un ascenso de poco más de dos horas en un globo de helio que lo llevó hasta la estratósfera. Durante la caída libre, alcanzó una velocidad superior a los 1.100 kilómetros por hora, superando así la velocidad del sonido sin ayuda mecánica. Los primeros cuatro minutos y medio cayó sin abrir el paracaídas, que recién activó a 1.500 metros del suelo.

En ese salto, Felix rompió tres récords mundiales:

  • Superar la velocidad del sonido sin asistencia mecánica.
  • Realizar el salto con paracaídas desde la mayor altura registrada.
  • Ascender en globo al punto más alto para un salto de este tipo.