Madison Keys comenzó el martes su defensa del título del Abierto de Australia con una nerviosa victoria por 7-6(6) y 6-1 sobre la ucraniana Oleksandra Oliynykova.
Un año después de su triunfo en las pistas azules australianas, Keys tuvo todo tipo de problemas en su debut en la Rod Laver Arena ante Oliynykova, que participaba por primera vez en un Grand Slam.
Con un doble break en contra debido a una inoportuna serie de dobles faltas, la estadounidense se puso 4-0 abajo antes de remontar e igualar 4-4 la contienda, pero se vio arrastrada a un tie-break en el que la poco ortodoxa Oliynykova provocó el caos con sus golpes profundos y sus globos.
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Oliynykova dispuso de dos puntos de set, pero Keys redujo la desventaja con un gran golpe, para acabar llevándose un tenso tie-break que culminó con un rugido. El segundo set fue mucho más rutinario y Keys cerró la victoria con mayor comodidad, citándose en segunda ronda con su compatriota Ashlyn Krueger.
"Fue increíble salir por primera vez desde que abandoné la pista hace un año", dijo una aliviada Keys. "Obviamente, estaba muy nerviosa al principio, pero estoy muy contenta de haber vuelto y de jugar aquí".
"Hablé con Lindsay Davenport el otro día y me recordó que no mucha gente puede defender un Grand Slam. Así que estoy tratando de aceptarlo y disfrutarlo. Por muy nerviosa que estuviera al principio, me alegro de haber superado el partido", señaló.
Más tarde jugó otra excampeona del Abierto de Australia, Naomi Osaka, que entró flotando en la Rod Laver Arena con un traje inspirado en las medusas y se adjudicó una agónica victoria por 6-3, 3-6 y 6-4 sobre la croata Antonia Ruzic para alcanzar la segunda ronda en Melbourne Park.
Convirtiendo la pista central en una pasarela, la ex número uno del mundo y bicampeona del primer "major" del año levantó las exclamaciones del público al entrar en un derroche de color, con una sombrilla blanca, un sombrero de ala ancha a juego y un top marino con borlas amarillo pastel en las mangas.
"Nike me dejó diseñar este... Estoy muy agradecida de poder hacer las cosas que me gustan", dijo Osaka en la pista.
Vestida con una equipación de tenis más convencional, azul y blanca, Ruzic apenas podía competir en el terreno de la moda, pero la número 65 del mundo estaba decididamente dispuesta a la batalla tenística. Sin dejarse intimidar por la potencia de Osaka, tenía sus propios planes para triunfar e iluminó la pista con una serie de brillantes golpes ganadores para forzar un tercer set.
Las dos jugadoras cedieron su saque en repetidas ocasiones, pero al final fue Osaka la que se hizo con el break decisivo en el 5-4 y se deshizo de su rival con un revés ganador en la línea de fondo. Ahora se medirá a la rumana Sorana Cirstea por un puesto en la tercera ronda.
La australiana Taylah Preston dio una alegría a los aficionados locales al vencer a la china Zhang Shuai por 6-3, 2-6 y 6-3 para lograr su primera victoria en un partido de Grand Slam, pero la número uno local, Maya Joint, no pudo acompañarla en la segunda ronda tras perder por 6-4 y 6-4 ante Tereza Valentova.
Leylah Fernández, exsubcampeona del Abierto de Estados Unidos, también quedó eliminada después de caer por 6-2 y 7-6(1) ante Janice Tjen, que se convirtió en la primera indonesia en ganar un partido en el Abierto de Australia en 28 años.
(Reporte adicional de Rohith Nair en Bengaluru; editado en español por Carlos Serrano)
