La crisis deportiva de Manchester United sumó un nuevo capítulo con Lisandro Martínez como protagonista. Después de la derrota ante Atlético de Madrid, el defensor argentino reclamó más refuerzos y cuestionó la planificación del club. Pero la reacción de Wayne Rooney, Paul Scholes y Rio Ferdinand no surgió en el vacío: algunos de esos históricos ya habían puesto en discusión sus actuaciones, y el cruce volvió a exponer las diferencias sobre qué necesita el equipo para recuperar protagonismo.
Todo comenzó después de la caída ante el estadio Metropolitano. En los pasillos del estadio, el defensor argentino reconoció que el conjunto español había merecido la victoria, pero no ocultó su malestar con la planificación deportiva de Manchester United. “Esperábamos más desde arriba, que traigan más jugadores para competir”, expresó Martínez, en referencia al último mercado de pases.
El reclamo no quedó limitado a una crítica general. Consultado específicamente por el trabajo del director deportivo, Jason Wilcox, el zaguero fue contundente: “Sí, al ciento por ciento. Espero más de nuestro director deportivo. Tengo que ser sincero”.
Además, cuestionó que, cuando los resultados no acompañan, las responsabilidades recaigan habitualmente sobre los jugadores y los entrenadores, sin que se analice el funcionamiento de otras áreas de la institución.
“Necesitamos más ambición. Necesitamos hablar más sobre ganar la Liga de Campeones y ganar la Premier League”, afirmó. De todos modos, también reconoció que el plantel debe hacerse cargo de su parte y mejorar el nivel mostrado dentro de la cancha.
Paul Scholes ya había cuestionado al defensor
Entre las voces críticas, la de Paul Scholes tiene un antecedente. El exmediocampista ya había puesto en duda el rendimiento de Martínez y volvió a hacerlo tras el encuentro contra el Atlético de Madrid, con especial atención en la fragilidad defensiva del equipo. En su podcast The Good, The Bad & The Football, Scholes reconoció que el argentino tiene condiciones, aunque consideró que sufrió en un duelo físico durante el partido. “Sabemos que Lisandro Martínez es un buen futbolista, pero que tu defensa central sea intimidado de esa manera fue puramente físico”, afirmó.
Luego apuntó contra la acción del gol y reclamó una renovación de la defensa. Su crítica, por lo tanto, no se limitó al mensaje institucional de Martínez: también se apoyó en una lectura futbolística sobre los problemas que, a su juicio, Manchester United debe resolver.
Un conflicto que refleja la crisis de Manchester United
La discusión también tiene un antecedente reciente. En diciembre de 2025, Bruno Fernandes había cuestionado el trato recibido por parte de la conducción de Manchester United durante las negociaciones vinculadas con una posible salida. El portugués aseguró que la situación lo había lastimado y destacó que decidió permanecer en el club por motivos familiares y por su vínculo con la institución.
En este contexto, el reclamo de Martínez volvió a exponer las diferencias sobre el rumbo deportivo del equipo. El argentino considera que hacen falta más incorporaciones y una mayor ambición institucional; Rooney, Scholes y Ferdinand, en cambio, pusieron el foco en la responsabilidad individual de los futbolistas y en sus actuaciones.
El cruce enfrenta así dos discusiones que conviven en Old Trafford: la necesidad de construir un plantel capaz de competir por los grandes títulos y la obligación de responder dentro del campo de juego. Por ahora, las declaraciones de Lisandro Martínez transformaron una derrota europea en una polémica que involucra a varias de las figuras más reconocidas de la historia reciente del Manchester United.
Rooney cuestionó tanto sus palabras como su nivel
Rooney, máximo goleador en la historia de la institución, llevó el debate a otro terreno. El exdelantero desaprobó que Martínez expusiera públicamente sus diferencias con la dirigencia y sostuvo que ese tipo de declaraciones puede repercutir en el vestuario.
“Para mí es una falta de respeto hacia sus compañeros de equipo”, dijo en Amazon Prime. Para explicar su postura, recordó una experiencia propia durante su etapa en Old Trafford, cuando consultó a Sir Alex Ferguson por posibles refuerzos y después tuvo que disculparse.
Rooney también planteó que los jugadores más experimentados deben considerar el efecto de sus palabras sobre los jóvenes del plantel. Según su mirada, los desacuerdos con la conducción deben tratarse internamente.
Pero su cuestionamiento no terminó ahí. El exdelantero también puso en duda que Martínez tuviera argumentos suficientes para reclamar cambios y deslizó que podría ser uno de los futbolistas que debería dejar el equipo.
De esta manera, la discusión se dividió en dos frentes: el derecho del defensor a exigir una plantilla más competitiva y la responsabilidad que tiene cada jugador de demostrar su nivel en la cancha.
Paul Scholes cuestionó su rendimiento defensivo
La controversia sumó otro capítulo con la intervención de Scholes, otro de los referentes de la etapa más exitosa de Manchester United. En su podcast The Good, The Bad & The Football, el exmediocampista apuntó contra la fragilidad de la defensa y se detuvo especialmente en una acción protagonizada por Martínez. “Sabemos que Lisandro Martínez es un buen futbolista, pero que tu defensa central sea intimidado de esa manera fue puramente físico”, manifestó Scholes.
Luego, al analizar el gol recibido, endureció todavía más su postura: “Martínez, es un crimen, es increíble cómo permitió que marcaran ese gol”. Para el exjugador, el equipo necesita una renovación de su línea defensiva si pretende volver a pelear por los principales títulos.
Sus palabras se sumaron a cuestionamientos anteriores sobre el nivel del zaguero argentino, a quien ya había criticado por su desempeño en el Mundial 2026, según el documento de referencia.
