El conductor Mariano Closs abrió el debate sobre el presente futbolístico de Boca Juniors durante la emisión del programa F12 por ESPN. En medio del análisis colectivo del equipo, el periodista remarcó la distancia que existe entre el funcionamiento estético dentro de la cancha y la cosecha real de puntos en la tabla de posiciones.
A lo largo de la discusión con su equipo de panelistas, Closs planteó que el conjunto exhibe pasajes de buen juego y dinámica, pero advirtió que la falta de contundencia ofensiva condiciona sus resultados. En ese sentido, puntualizó que la dependencia exclusiva de un solo delantero para convertir termina limitando las aspiraciones del plantel.
Durante su intervención, Closs destacó los aspectos positivos que observa en el andamiaje colectivo, aunque contrastó esa apreciación con la necesidad de sumar victorias. "Yo lo veo a Boca y a mí me gusta cómo juega. No te da ganas de tocar a ninguno. Ahora, esto es por puntos", afirmó el relator para marcar la encrucijada del equipo.
Al profundizar sobre la producción del equipo en la cancha, el conductor detalló las virtudes que muestra el funcionamiento actual: "Se lo ve fluido, corren, van bien, juegan bien, tienen velocidad, se sacan jugadores de encima, se encuentran, está perfecto". Sin embargo, contrapuso ese rendimiento con la distancia numérica frente a la cima: "Y no lo tendría siete puntos Boca y 13 el puntero".
La dependencia de Merentiel y el valor del gol
El eje central del análisis giró en torno a la escasez de alternativas goleadoras dentro del área rival. En esa línea, Closs se refirió de manera directa a la situación de Miguel Merentiel en la estructura ofensiva y advirtió sobre el riesgo de recargar la responsabilidad en un solo atacante.
"Si vos no hacés goles y dependés de Merentiel solamente, me parece que te quedás corto, porque el presente de Boca está mostrando eso", sostuvo el periodista. Asimismo, puso el foco en la cotización y la jerarquía de quienes definen los partidos al sentenciar: "Mirá que los que valen 100 palos son los goleadores, los que están cerca del gol".
En la mesa también se mencionó la frecuencia con la que otros futbolistas pisan el área para suplir la falta de definición. En ese tramo, Closs reparó en las llegadas de Santiago Ascacíbar y consideró que no resulta habitual que un mediocampista deba asumir de forma constante el rol protagónico en las redes.
El debate sobre el trabajo del entrenador
El intercambio derivó en el rol del cuerpo técnico frente a la eficacia en los últimos metros. Uno de los panelistas sostuvo que la contundencia "no se trabaja" sino que "se nace" con esa cualidad natural de cara al arco rival, situando allí el desafío de conducción.
Frente a ese planteo, Closs reflexionó sobre las variantes tácticas y los movimientos que debe ensayar un entrenador si los desbordes por las bandas o las transiciones no terminan en gol. En su argumentación, mencionó las intervenciones de futbolistas como Flores, Villa, Blanco y Aranda, concluyendo que si las acciones elaboradas no se traducen en anotaciones, el cuerpo técnico se ve obligado a trabajar con otras piezas y esquemas para encontrar efectividad.
El análisis de Closs resume la tensión que atraviesa Boca en el presente: un equipo que convence por momentos en lo futbolístico, pero que todavía no logra traducir ese rendimiento en la cantidad de puntos necesarios para pelear en lo más alto de la tabla.
