Murió Robert Duvall a los 95 años: figura de Hollywood y estrella de El Padrino

El actor falleció este domingo a los 95 años. La noticia fue comunicada este lunes por su esposa, la actriz y cineasta argentina Luciana Pedraza.

16 de febrero, 2026 | 16.41

El mundo del cine despide a Robert Duvall, quien murió este domingo a los 95 años en su casa del estado de Virginia, Estados Unidos. La noticia fue comunicada este lunes por su esposa, la actriz y cineasta argentina Luciana Pedraza Duvall. El actor alcanzó gran proyección internacional por sus interpretaciones en El Padrino; Apocalipsis Now; y Gracias y favores; papel que le valió el Oscar al mejor actor en 1983. 

A través de un sentido mensaje publicado en Facebook, Luciana expresó la dimensión íntima del legado del actor: “Para el mundo, fue un actor ganador del Oscar, director y narrador. Para mí, fue simplemente todo”

Y añadió: “Para cada uno de sus muchos papeles, Bob entregó todo a sus personajes y a la verdad del espíritu humano que representaban. Al hacerlo, deja algo duradero e inolvidable para todos nosotros”

"Gracias por los años de apoyo que le brindaron a Bob y por brindarnos este tiempo y privacidad para celebrar los recuerdos que nos deja", concluyó el mensaje. Con siete nominaciones al Oscar y una estatuilla en su haber, Duvall deja un legado imborrable en la historia de Hollywood. 

La carrera de Robert Duvall, leyenda de Hollywood

Nacido en San Diego, Duvall se formó en el Neighborhood Playhouse de Nueva York bajo la tutela de Sanford Meisner. A lo largo de más de seis décadas construyó una filmografía diversa que abarcó dramas, westerns, policiales y producciones televisivas históricas.

Su debut cinematográfico fue impactante: interpretó a Boo Radley en Matar a un ruiseñor, en 1962. No obstante, su reconocimiento masivo llegaría años después con su papel del fiel consejero de la mafia Tom Hagen, en El Padrino (1972), actuación que le dio su primera nominación al Oscar. Repitió el personaje en El Padrino: Parte II y consolidó una relación creativa con el productor Francis Ford Coppola, que también incluyó La conversación.

En 1979 volvió a dejar huella como el coronel William Kilgore en Apocalypse Now, con una de las frases más recordadas del cine bélico: “Me encanta el olor del napalm por la mañana”. Poco después, protagonizó El Gran Santini, que reafirmó su lugar como actor principal.

Además de su trabajo en cine, tuvo una destacada trayectoria en televisión con producciones como Lonesome Dove y Broken Trail, que le valieron premios Emmy. También dirigió y protagonizó The Apostle, película que le otorgó nuevas nominaciones y reconocimiento en el circuito independiente.