Mocchi: “La vida nos expone constantemente a decisiones revolucionarias”

Mocchi dialogó con El Destape sobre su obra y su identidad, utilizando a la canción como una herramienta de expresión y militancia.

04 de marzo, 2026 | 11.15

Mocchi cruza el río para confirmar su lugar. Es una de las voces más singulares de la canción contemporánea, expande una obra que encuentra en la música una forma de contener, abrigar y crear comunidad: Mocchi dice, extiende el universo. Vuelve a Buenos Aires para un ciclo de tres presentaciones, acompañada por Noelia Sinkunas en piano, Rodrigo Gambetta en guitarra, Christine Brebes en violín, Caro Rodríguez en viola, Marce Vicente en cello, Lucila Pivetta en bajo y Esteban Blanca en batería. El Destape habló con Mocchi, y en el aire quedó un abrazo sonoro que, sin dudas, se torna abrigo y sostén, hoy más necesario que nunca.

- ¿Por qué se llama “Hacernos casa” el ciclo de conciertos que vas a presentar en Quetren Club Cultural?

A lo largo de estos años fuimos construyendo una identidad creativa en Quetren donde habitamos distintas formas y sonoridades. En el último concierto sentí que habíamos terminado de construir “la casa”, un lugar al cual llegar y sentirse abrazado. De ahí el título del show, que no es más que un encuentro esperanzador, de escucha colectiva en un universo lleno de ruido.

Este proyecto lo hacemos colectivamente. Sostené a El Destape con un click acá. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

- ¿Cómo percibís el actual momento social que atraviesa a la Argentina?

Lo siento en el cuerpo, en cada conversación. Es triste sentir que no hay lugar seguro, ni en materia de derechos, ni en nuestra casa más amplia que es el planeta, porque hay una búsqueda insistente de destruirlo todo por parte de quienes tienen más poder. Eso es desolador. Lo único que me salva es tocar, encontrarme con gente que se indigna por lo mismo, que lucha por lo mismo, gente sensible, y eso por suerte pasa en muchos refugios, y también en mis conciertos. Tengo la certeza de que la identidad argentina le pone el pecho a todo y va para adelante, eso me trae cierta luz cuando me encuentro en espacios de construcción colectiva, porque después siento bastante la presión de la oscuridad.

Voy a quedarme con eso, bailar con mis huesos adentro de mi

voy a contar un secreto, sacarme las fotos que aún no subí

voy a perder más el tiempo y que el aburrimiento me invada de mi

y voy a armar con las partes, la historia que pueda, la vida es así

Mi grito se transforma en lucha, y cuando me escuchan me dejo caer

yo sé que vivir tiene eso, que a veces lo bueno nos puede doler,

me queda tatuada tu frase que dice, que amar es hacernos crecer

me queda tatuada tu frase que dice que te ama quien te hace crecer

(Mi grito, Mocchi)

- ¿Cómo es tu forma de componer canciones? ¿Para quién las escribís?

Las escribo, en primer lugar, para mí mismo. A veces siento que compongo las cosas que necesito cantar a los gritos. Y en eso de escribir las canciones que necesito, sucede que no soy tan original con las cosas que siento y alguien más se identifica. En eso encontré algo hermoso, que es esa posibilidad de encontrarnos a través de la obra con gente que habita una sensibilidad similar. Yo creo que la perspectiva de nuestras emociones, nuestras inquietudes y revoluciones, son las que terminan impactando en cambiar el mundo, y en ese sentido mi objetivo no es cantar, sino cambiar el mundo. Cantar es un efecto colateral de mi percepción del mundo.

- Una frase tuya, de otra nota: "Mi motivación más grande tiene que ver con hacer un poco más amoroso el tránsito por el planeta". ¿Cómo se logra ese tránsito más amable por un mundo tan desconcertado?

Prestarle la SUBE a alguien un martes cualquiera a las dos de la tarde y no recibirle la guita, es un acto de redistribución de la riqueza. La vida nos expone constantemente a decisiones revolucionarias. Uno tiene la posibilidad constante de cambiarle la vida a alguien y queramos o no, siempre estamos colaborando con el tránsito amable (u hostil) de la gente que tenemos cerca. Es un ejercicio. Cuando veo a mis amigues trabajando en crear dinámicas nuevas, a mis colegas armando espacios de refugio, cuando le pregunto al otro cómo anda y me siento a escuchar lo que le pasa, siento que otra forma de vida es posible y que ganamos los buenos.

- Además de componer canciones, te involucras con otras formas de arte, como lo documental, la imagen. ¿Cuál es tu búsqueda artística? ¿Qué puede cambiar el arte?

Cuando alguien se expresa desde lo más profundo del espíritu humano, puede llegar a emocionar, a conmover, a incomodar, a despertar emociones en alguien. Mi búsqueda siempre fue sacar para afuera algo, y en cuanto vi que eso tenía un impacto, descubrí que podía cambiar algo. Hoy detrás de mi búsqueda artística, hay una obra mucho más grande que mis canciones, y esa obra es mi equipo de trabajo. La gente que es parte de mi equipo sabe que estamos trabajando para cambiar el mundo, no para posicionar a Mocchi en ningún lado. El camino es más lento, obvio, pero nuestro objetivo es mucho más grande que nuestra individualidad. A veces cuando viene alguien que no nos conoce a trabajar, no entiende nada. Mi manager siempre apunta a pagar el doble de lo que el trabajador busca cobrar. Esa decisión impacta negativamente en su porcentaje, pero también él sabe que con el trabajo de los demás su porcentaje también, a la larga crece. El arte en nuestro caso es el hilo que nos conecta. Y hoy son canciones, cuando tuvo que ser cine, fue cine, y mañana tal vez sea otra cosa, porque me siento mucho más humano que artista.

- ¿Qué tiene la música uruguaya que no tiene el resto de la música latinoamericana?

Creo que tiene la subjetividad del uruguayismo, pero como cada música tiene lo suyo también, no como algo en particular de Uruguay. Yo destaco siempre a mis colegas compositores de Uruguay como seres que describen emociones a través de personajes o de emociones en sí con una sensibilidad muy particular. Una forma de componer desde el centro del individuo que me fascina. Tiene mucho puerto y melancolía. En Argentina también, pero igual veo mucho más una descripción de la emoción a través de un paisaje. La forma de describir paisajes o de metaforear emociones con paisajes me vuelve loco.

- Dicen por ahí que existe otro mundo, pero habita dentro de éste mundo. ¿Cómo es el mundo de Mocchi?

Mi mundo está todo el tiempo girando, pero tiene unos habitantes increíbles que suben y bajan y generalmente son siempre los mismos. Mis amigues son quienes me sostienen y también a todo este proyecto. Siempre digo que para trabajar con nosotres tenés que tener condiciones para hacerte amigo, el resto se aprende. Y confío en eso, en esa construcción de la confianza para generar algo nuevo, y en encontrarme con gente que ve una planta seca y no se queda tranquilo hasta que consigue agua y la riega.

Nacido en Uruguay en 1990, Mocchi es un cantautor trans que lleva consigo una obra prolífica y una identidad artística profundamente ligada a la canción como herramienta de expresión y militancia. Desde la autogestión como decisión estética y política, ha construido un proyecto sólido que lo posiciona como una de las propuestas más convocantes de la música independiente del Río de la Plata, con una proyección internacional en constante crecimiento. Lleva editados cinco discos de estudio —La Velocidad del Paisaje, Mañana será otro disco, 1990, La Certeza del Dolor y El frío que nos convoca— consolidando un universo musical profundo, potente y absolutamente personal.

A lo largo de su trayectoria, ha compartido canciones y escenarios con artistas como Fernando Cabrera, Rubén Rada, Chico César, Hugo Fattoruso, Susy Shock, Pedro Pastor, Liliana Herrero, El Plan de la Mariposa, El Kuelgue, Martín Buscaglia, Papina de Palma, Maca Mona Mu, Adrián Berra, Julieta Laso y La Triple Nelson. Entre viajes e intercambios sensibles a través de la música, Mocchi ha construido una identidad artística contundente y genuina, consolidándose como una de las voces más singulares y comprometidas de la canción contemporánea.

Dónde ver los conciertos

Mocchi / Hacernos Casa. Un ciclo de tres conciertos en Buenos Aires

6 de marzo | 11 de abril | 5 de junio (19.30 h)

QUETREN Club Cultural | Olazábal 1784

Localidades disponibles en: https://www.passline.com/eventos/mocchi-hacernos-casa