La Usina del Arte es uno de los espacios culturales porteños más prestigiosos y actualmente funciona como un lugar donde hay todo tipo de propuestas artísticas desde música, artes visuales, danza y espacios para los más pequeños, entre otras cosas. Sin embargo, no siempre funcionó de esta manera: la historia marca que comenzó siendo una planta que abastecía de energía a toda la Ciudad de Buenos Aires.
El lugar queda ubicado en la calle Agustín R. Caffarena 1, dentro del barrio de La Boca. El edificio fue inaugurado en 1916 y lo consideraron un “Palacio de la Luz” porque proporcionaba energía a una Buenos Aires en expansión. Construida por el arquitecto Giovanni Chiogna, su estilo industrial con detalles renacentistas la convirtió en un hito del paisaje urbano. Durante décadas, el rugido de las turbinas y calderas dentro de sus muros suministraba electricidad. Pero, en el siglo XXI, el edificio renació transformándose en lo que hoy se conoce como la Usina del Arte.
Dentro de los espacios se encuentra, por ejemplo, La Nave Mayor, donde funcionaban las turbinas, que luego se convirtió en un lugar de encuentro para las artes visuales. Además, cuenta con un imponente auditorio sinfónico con capacidad para 1.200 personas. En la Usina, se presentaron bandas como Tan Biónica, A.N.I.M.A.L., Flema, Benito Cerati, Hilda Lizarazu, Trueno y diversas orquestas sinfónicas de todo tipo. Además, es sede de eventos típicos como La Noche de los Museos, que en su edición 2024 se llevó adelante en la noche del sábado 9 de noviembre y la madrugada del domingo 10.
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El contraste de lo que era una planta energética al funcionamiento cultural que tiene hoy en día, es una historia desconocida para muchos. Aquellas personas interesadas pueden concurrir al lugar y aprovechar una visita guiada donde se cuentan todos los detalles de lo que fue y lo que es la Usina del Arte, que tiene la particularidad de que su estilo arquitectónico deja entrever la fachada moderna con todavía tintes antiguos que permanecen en las paredes del multiespacio.
El castillo que construyó Sandro y hoy funciona como centro cultural: la historia de "Cava"
Sandro es sin dudas uno de los referentes de la música en Argentina y cautivó a millones de personas con sus canciones. La historia oculta del cantante., que murió el 4 de enero de 2010, está vinculada a la construcción de un castillo. Corría el año 1980, cuando volvía de una entrevista en un programa de televisión de Canal 11 y vio una propiedad a la venta ubicada en avenida Pavón 3939, donde actualmente funciona el Centro Cultural Cava.
Inmediatamente frenó el auto en el que venía, se bajó para observar el lote y anticipó, sin tapujos, que quería hacer un castillo. Al poco tiempo compró la casa, empezó a hacer bocetos de castillos él mismo, que pueden apreciarse hoy en día en el lugar y decidió que en allí iba a hacer el estudio de grabación más grande de América Latina. No solo eso, sino que se puso en la cabeza la idea de volver a hacer un disco de rock con una particularidad: que Tina Turner sea invitada de dicho disco, porque tenía la fantasía de que la icónica cantante estadounidense inaugurara el lugar.
Todas estas ideas finalmente no ocurrieron debido a un tema de costos: con la obra terminada, Sandro se dio cuenta de que le resultaba más barato ir a grabar a Estados Unidos que hacerlo en Argentina, por lo que decidió destinar el edificio a oficinas y depósito de instrumentos, equipos musicales y escenografías. Entre las reliquias que actualmente habitan el lugar se encuentra la escenografía original del show "El Hombre de la Rosa"; manuscritos de canciones; su vaso de whisky; su copa de martini; algunos instrumentos; y la mítica bata que usó en su último show llevado a cabo el 16 de mayo de 2004. Además, ese mismo año conoció en este mismo lugar a Olga Garaventa, quien fue su esposa tiempo después.
Desde fines de 2019, el Centro Cultural Cava se transformó en un espacio vinculado a las artes y viticultura argentina, pero el recuerdo del cantante está por todos lados y funciona diversas propuestas artísticas y una oferta gastronómica variada. Además, las "nenas de Sandro" se reúnen una vez por mes para rendirle homenaje a través de intervenciones. Una de las particularidades es que hasta pequeños detalles del lugar como cerraduras, vitrales y herrajes también fueron diseñados por el artista.
