La receta "china" de los baos de cerdo para incursionar en la comida oriental

Los baos de cerdo son una opción simple y casera para incursionar en la cocina oriental con pancitos suaves rellenos de carne bien condimentada.

29 de enero, 2026 | 15.15

Los baos de cerdo suelen aparecer en cartas de restaurantes asiáticos y ferias gastronómicas como una propuesta exótica, pero su preparación está lejos de ser inalcanzable. Con ingredientes simples y un procedimiento accesible, la receta de estos pancitos suaves y rellenos se convierten en una alternativa ideal para quienes buscan salir de la rutina y sumar sabores orientales a la cocina cotidiana.

Ingredientes para preparar los baos de cerdo 

Para la masa:

  • 500 g de harina 0000.
  • 10 g de sal fina.
  • 5 g de levadura seca (o 15 g de levadura fresca).
  • 275 ml de agua tibia.

Para el relleno:

  • 500 g de carne picada de cerdo.
  • 2 cebollas de verdeo.
  • 1 diente de ajo.
  • Sal, pimienta y pimentón (1 cucharada de cada uno).
  • 1 chorrito de salsa de soja (opcional).

El paso a paso para preparar los baos de cerdo 

La base del plato es una masa blanca, esponjosa y levemente dulce que se logra con harina común, agua tibia, levadura y un breve amasado. El secreto está en respetar el tiempo de descanso para que la masa leude y gane volumen, lo que después se traduce en una textura aireada. Mientras tanto, el relleno se prepara con carne picada de cerdo condimentada con sal, pimienta y pimentón, a la que se le suma cebolla de verdeo y ajo bien picados. Un chorrito de salsa de soja, aunque opcional, aporta un perfil más cercano al sabor tradicional asiático.

Los baos de cerdo son una opción sencilla para incursionar en la comida oriental.

Una vez lista la masa, se divide en pequeñas porciones que se estiran en forma circular. En el centro se coloca una cucharada del relleno y se cierran los bordes hacia arriba hasta formar pequeños paquetes redondos. A diferencia de la versión clásica al vapor, esta adaptación permite cocinarlos en sartén, primero dorándolos con apenas unas gotas de aceite y luego agregando un poco de agua para que se terminen de cocinar tapados, generando un efecto similar al vapor que mantiene la humedad de la masa.