El Día del alfajor invita a recorrer Buenos Aires a través de uno de los íconos más queridos de la gastronomía local. Con recetas artesanales, combinaciones clásicas y versiones innovadoras, distintos espacios de la ciudad celebran esta golosina que forma parte de la identidad cultural argentina y atraviesa generaciones.
Museo Evita: alfajores artesanales en un entorno histórico
En el corazón de Palermo, el Restaurant Museo Evita se destaca por unir historia, tradición y cocina argentina. Funciona dentro de una casona de 1923 que alberga un museo, y ofrece una propuesta gastronómica amplia, disponible desde la mañana hasta la noche. En su sección de pastelería, los alfajores ocupan un lugar central y son elaborados íntegramente en su cocina.
Entre las opciones más elegidas aparece el alfajor de chocolate tipo marplatense, con abundante dulce de leche y baño de chocolate. También se suma una versión de nuez, con tapas enriquecidas con frutos secos, además de formatos mini de maicena y chocolate. El entorno, que combina salones de época y patio al aire libre, realza la experiencia y convierte la degustación en una pausa dulce cargada de identidad porteña.
Funga y Verdín café: alfajores artesanales para acompañar el café
Verdín Café funciona durante las mañanas en el espacio que comparte con Funga, un proyecto gastronómico reconocido por su enfoque creativo. La cafetería propone una carta pensada para el ritual del café, donde los alfajores artesanales tienen un rol destacado dentro de la propuesta dulce.
Se ofrecen dos versiones bien definidas: el alfajor rioplatense clásico, elaborado con masa tierna, relleno de dulce de leche y cobertura de ganache de chocolate, y una alternativa de masa de maní, más crocante, rellena con dulce de leche y bañada en chocolate blanco. Ambas opciones reflejan el espíritu artesanal del lugar y se integran de manera natural a la experiencia del café de especialidad.
Merienda: variedad de alfajores con sello artesanal en palermo
Ubicado en una ochava de Palermo frente a la plazoleta William Morris, Merienda se consolidó como un espacio dedicado a las elaboraciones artesanales disponibles durante todo el día. Dentro de su carta, el apartado de alfajores reúne una amplia variedad de sabores que dialogan con la pastelería local y propuestas más contemporáneas.
La selección incluye alfajores de almendra con dulce de leche, versiones con corazón de frutos rojos y frutos secos, el clásico de maicena, una alternativa de pistacho con ganache de chocolate blanco y centro de frambuesa, y una opción de coco rellena con dulce de leche. Se suma una pieza inspirada en el mantecol, elaborada con pasta de maní y frutos secos. La propuesta se completa con café de especialidad, tanto en versiones calientes como frozen.
Muyè: alfajor de almendras en una casa centenaria de recoleta
En una casa centenaria del barrio de Recoleta, Muyè ofrece una experiencia que combina cocina de autor, influencias brasileñas y una propuesta accesible. En su sección de bakery, el alfajor ocupa un lugar destacado como parte de la oferta pensada para la merienda.
La versión de la casa se elabora con masa de almendras y se caracteriza por tapas suaves y delicadas, levemente húmedas, que envuelven un relleno de dulce de leche cremoso. El resultado es un alfajor equilibrado, ideal para acompañar con las opciones de cafetería de especialidad del lugar, preparadas con granos brasileños seleccionados.
La celebración del Día del alfajor encuentra en estos espacios de la ciudad distintas formas de rendir homenaje a una de las grandes pasiones de la gastronomía argentina, con propuestas que respetan la tradición y suman identidad propia.
