Cuando se trata de especies en peligro de extinción, son muy pocas veces en las que se escuchan buenas noticias. Sin embargo, el 2026 comenzó de forma positiva para quienes se dedican a la conservación de las especies: un animal que se encuentra en peligro crítico de extinción volvió a aparecer en su hábitat natural luego de 200 años de ausencia.
Se trata del caballo Przewalski, la especie más antigua que se conoce en estado salvaje. Este animal, conocido científicamente como Equus ferus przewalskii volvió a pisar su hábitat natural en las estepas de Kazajistán tras casi 200 años de ausencia. Esto se logró gracias al trabajo incansable de científicos, biólogos y zoológicos que trabajaron en conjunto para lograr que esta reinserción fuera posible.
El acontecimiento, que llevó décadas de planificación científica y cooperación internacional, volvió a captar la atención global esta semana gracias a las impactantes imágenes difundidas por la fotoperiodista de National Geographic Ami Vitale, quien acompañó el traslado y documentó cada etapa del proceso.
Vitale recorrió junto a los animales más de 3.200 kilómetros, desde Praga hasta el corazón de Asia Central, registrando no solo la logística del viaje sino también un momento cargado de simbolismo: el instante en que los caballos volvieron a tocar, por primera vez en generaciones, la tierra que había sido su hogar ancestral.
Una especie que sobrevivió gracias a la ciencia
El caballo de Przewalski (Equus ferus przewalskii) fue declarado extinto en estado salvaje a fines de la década de 1960. La pérdida progresiva de su hábitat natural, la caza indiscriminada y la competencia con el ganado doméstico lo empujaron al borde de la desaparición total.
Sin embargo, la especie logró sobrevivir gracias a programas de cría en cautiverio impulsados por zoológicos y organizaciones conservacionistas de todo el mundo. Los ejemplares que existen hoy descienden de un número muy reducido de animales que fueron preservados durante décadas en reservas y centros especializados.
Un viaje de miles de kilómetros para volver a casa
A comienzos de junio de 2024, siete caballos de Przewalski nacidos en cautiverio fueron trasladados desde zoológicos europeos hasta la Reserva Natural Estatal de Altyn Dala, en el centro de Kazajistán. La operación formó parte del proyecto internacional “El regreso de los caballos salvajes”, cuyo objetivo es restituir a la especie en su ecosistema original.
El traslado incluyó un vuelo en avión de carga militar, con escalas técnicas para repostar, y un extenso recorrido terrestre en camiones especialmente acondicionados hasta llegar a la estepa. Allí, los animales fueron liberados en amplios recintos de adaptación, donde comenzaron a explorar el entorno y a readaptarse a la vida semisalvaje.
El plan de reintroducción no termina con este primer grupo. Según los especialistas, se espera que para 2029 se hayan liberado entre 40 y 45 caballos en la región, una cifra considerada suficiente para establecer una población autosostenible, capaz de reproducirse sin intervención humana.
