La fundación “Más Vida” y organizaciones referenciados como “pro vida” lanzaron su propio espacio político bajo el nombre “Partido Celeste” con el fin de tener representatividad en el Congreso para evitar el debate por un aborto legal y también para accionarán contra cualquier iniciativa de los movimiento feministas.

La presentación se llevó a cabo en el Hotel Savoy en la Ciudad de Buenos Aires y contó con la presencia de los referentes principales del espacio: Raul Magnasco (presidente y titular de la fundación Más Vida) y Ayelén Alancay (vicepresidenta).

La agrupación referencia en los lineamientos “pro vida” tiene como principal objetivo evitar que el Congreso vuelva a tratar una legislación que garantice el aborto legal como así también poner un freno al movimiento de mujeres y los colectivos feministas, que ya anticiparon que insistirán con el proyecto de ley. Además, los militantes del espacio se oponen a la implementación de la Educación Sexual Integral en las escuelas y a la interrupción del embarazo en cualquier causal.

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Asimismo, aseguraron que en el Partido Celeste hay representatividad de todas las iglesias porque "es un espacio para todos los que respeten la vida". "Es un partido aconfesional, existen todas las religiones, no tenemos ataduras de ningún tipo".

Para finalizar, el creador del Partido Celeste manifestó que se mantiene conversaciones con los impulsores del "partido de los evangélicos", con los del Partido de la Vida, y otras organizaciones en formación.

En simultáneo, y como muestra de los lineamientos de este nuevo movimiento, grupos religiosos se expresaron frente a la Legislatura de Tucumán para impedir que la provincia adhiera a la Ley de Educación Sexual y Procreación Responsable, que busca impedir las enfermedades de transmisión sexual y los embarazos no deseados. El argumento: decían que debían ser las "familias" y no el Estado quien dicte esos contenidos.

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