El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) dio valor agregado a la agroindustria al desarrollar un plástico que permite conservar mejor los fiambres envasados.

De acuerdo con lo indicado por el Instituto, el nuevo polímero permite reducir 38% la carga bacteriana en comparación con envases sin el anti-microbiano.

Este descubrimiento ocurre en medio de los despidos masivos de la gestión macrista al instituto.

Para ralentizar el crecimiento de bacterias productoras del deterioro del jamón envasado, el INTI trabaja en el desarrollo de una tecnología basada en la incorporación de un péptido antimicrobiano en el material plástico, indicó un comunicado del organismo.

En los últimos años se desarrollaron nuevas tecnologías para extender la vida útil y mejorar la calidad sanitaria de los alimentos.

Así en este escenario, el Centro INTI-Plásticos puso en marcha una tecnología que podría ser aplicable a la extensión de la vida útil de los jamones feteados y envasados.

Técnicos del centro estudiaron la efectividad antimicrobiana de una película compuesta por polímeros biodegradables, y embebida con nisina, para su potencial aplicación como separadores de fetas de jamón cocido en envases flexible o termoformado, reflejó el sitio Infocampo.

El plástico biodegradable y antimicrobiano obtenido en el INTI podría utilizarse para ser incluido en envases comerciales como separador de otros productos trozados o feteados.

La obtención de estos materiales antimicrobianos contribuye al desarrollo sustentable, dado que busca reducir o evitar el deterioro de productos alimenticios.

Según Vanesa Molina, técnica superior en biotecnología en alimentos e integrante de laboratorio de investigación y desarrollo de materiales de INTI-Plásticos, el siguiente paso del desarrollo consistirá en evaluar su implementación a nivel industrial.

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