El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, juró este mediodía un nuevo mandato, de seis años, ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en medio de ovaciones de su partidarios y seguidores y ante la presencia de escasos representantes internacionales. Debido al enfrentamiento interno, Maduro no juró ante la Asamblea Nacional, cuerpo legislativo con mayoría de representantes de la oposición.

Maduro ganó en las últimas elecciones celebradas el pasado 20 de mayo, en donde triunfó por el 67,8% de los votos, con un nivel de participación que 46,07%, inferior a otras elecciones en Venezuela pero en el mismo nivel que otras elecciones de la región, como Perú o Colombia.

La oposición no solo desconoce el próximo mandato de Maduro sino que ayer debatió un anteproyecto de “ley de transición” con el objeto de “ejecutar políticamente” un cambio de gobierno.

El flamante presidente de la AN, Juan Guaidó, pidió el respaldo de “todos los sectores”, incluidos “los militares” y “la base política del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, gobernante)” para lograr “las condiciones para un gobierno transitorio y nuevas elecciones dentro del marco de la Constitución”.

Maduro replicó que está de acuerdo con una eventual disolución de la AN y un llamado a elecciones para renovarla, tal como propuso ayer un miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Asimismo, las fuerzas armadas ratificaron “su irrestricto apoyo y lealtad absoluta” al jefe del Estado, en un comunicado leído por el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino.