General Mills, la empresa dueña de la tradicional marca La Salteña puso en venta los derechos de ese nombre de fantasía y la planta que tiene en la localidad bonaerense de Burzaco, dejando en la incertidumbre a 500 trabajadores.

La empresa es una víctima más de la recesión y el ajuste realizado por el gobierno de Mauricio Macri, que frena el consumo y afecta a la producción local. En ese contexto, General Mills mantiene conversaciones con varias empresas locales para ceder el control de la marca de tapas de empanadas y pastas, junto con su planta de la localidad de Burzaco.

En ese establecimiento trabajan alrededor de 500 empleados, que mostraron su preocupación por la incertidumbre de sus puestos.

En el ranking global de alimenticias, General Mills es una de las más reconocidas. Se ubica en la sexta colocación gracias a su comercialización de productos en más de 100 países.

Según el portal Iprofesional, las operaciones de General Mills podrían ser absorbidas por Molinos Río de la Plata.

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