Se vienen las vacaciones de invierno y los chicos están de fiesta. Uno de esos festejos, es gracias al regreso a las calles porteñas de Pica-Pica, el grupo español que reúne algunos de sus clásicos que se transmiten entre generaciones: Viajar en tren, Tómbola, La mané, La señora de los faroles, Pican Pican los mosquitos y muchas canciones más. Pica Pica propone con este espectáculo vivir la magia de las fiestas de pueblo, donde toda la familia canta y baila unida. Apostando siempre por la diversión y la creatividad de los más pequeños de la casa; interactuando con su público y utilizando algunas de sus canciones más populares.

-Están juntos desde el 2011 ¿Cómo nacen Los Pica Pica? ¿Qué los unió?

-Además de una bonita amistad, nos unió la voluntad de crear espectáculos de música y teatro para niños, pero también incluir como espectadores a padres, madres y abuelos. Una característica de nuestras creaciones es trabajar la familia como conjunto destinatario. Como valor agregado, decidimos entre los tres crear también obras audiovisuales para que los niños y los padres pudieran disfrutar desde su casa. Ya veníamos trabajando con niños en Madrid desde hacía muchos años y es ahí donde nos habíamos conocido. Por lo que la decisión como artistas de abordar el mundo infantil fue clara y rápida.

-Llegan otra vez a Buenos Aires y eso despierta una enorme repercusión en el público argentino ¿Qué les significa cruzar el océano y llegar a Ezeiza?

-Significa poder hacer realidad lo que en algún momento nos propusimos como artistas, transformarnos en internacionales y poder recorrer pueblos y ciudades, llegando a aquellos lugares que primero parecían lejanos pero que a día de hoy, con la ayuda de nuestros seguidores se transforman en cercanos sitios que visitar y visitar una y otra vez. Estas visitas nos dejan un muy buen sabor de boca y nos hace muy felices acercarnos en vivo a la gente.

-Nacho, Emi y Belén son las caras de un proyecto que gira alrededor de las canciones ¿De qué se trata el espectáculo?

-El espectáculo con que visitamos Buenos Aires este mes de julio se llama "Bailando" Trata del momento excepcional de la llegada de las "fiestas del pueblo", cosa que no sucede todos los días y que trae alegría y diversión, llenando la calle de banderines de color, música y actuaciones de grupos espectaculares. Es un momento que nos encanta, porque la familia muy unida suele disfrutar de estas fiestas al máximo. Otro ejemplo son los carnavales, que son un momento de descompresión del año para volcarse en la fiesta.

-¿Cómo es la participación de ustedes en el proceso creativo del grupo?

-Trabajamos con lluvia de ideas sobre una temática principal, como en este caso, para imaginarnos un micro-mundo donde contar pequeñas historias y situaciones que tengan que ver con el tema. También trabajamos con un cajón de ideas donde vamos dejando bocetos y del cual tomamos también cosas que quedaron fuera de otros trabajos. Nos guiamos bastante por las ganas de trabajar con ciertos materiales como objetos disparadores de la creatividad y mediante coreografías sencillas y canciones, conseguir un punto didáctico y a la vez lúdico para los principales protagonistas, que son los niños.

-¿Cuál es la importancia del humor y del amor a la hora de subir a un escenario?

-Mucha importancia tiene el humor en Pica-Pica, tanto como el amor. Hay que querer lo que uno hace y hacer lo que uno quiere. Son dos cosas que van de la mano. El público mira con atención y respeto, con ilusión y ansias del encuentro, las horas de compañía en "la tele" (youtube) que damos a nuestros mini-televidentes algún día se materializan en encuentro en vivo y es allí donde debemos desplegar al máximo nuestra energía para estar a la altura de ese cariño incondicional que nos entregan los niños y padres. Amar lo que hacemos y amar la profesión seguramente sea parte de nuestro buen hacer, y por consiguiente parte de nuestro éxito. Somos muy afortunados de poder vivir de aquello que nos gusta.