El Subsecretario de relaciones con el Poder Judicial y asuntos penitenciarios del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Juan Bautista Mahiques, quien a su vez es el representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura, estuvo en Rusia disfrutando del Mundial. A tono con la crisis que atraviesa al país, el presidente Mauricio Macri había vedado a todo funcionario de su gobierno viajar al torneo de fútbol más importante del planeta. No obstante, a diferencia del titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, Mahiques tenía una coartada perfecta. Además de sus dos puestos en el Estado, desde noviembre pasado ocupa un cargo en la FIFA, respaldado por el operador judicial del PRO y vicepresidente de la AFA, Daniel “Tano” Angelici.

Según se desprende de la página oficial de la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA), Mahiques integra la Cámara de Resolución de Disputas (CRD), el órgano que se encarga de las tareas de arbitraje y resolución de conflictos en lo que hace a la transferencia de jugadores. Depende de la Comisión Permanente del Estatuto del Jugador. El funcionario del Ministerio de Justicia y DD.HH. accedió al cargo, ad honorem, previa autorización del Consejo de la Magistratura, donde también reviste funciones.

El consejero oficialista requirió el 31 de octubre del año pasado al entonces presidente de la Comisión de Administración y Financiera, el radical Gustavo Váldes -hoy gobernador de Corrientes- la autorización para poder acceder al organismo más importante del fútbol. Entre sus argumentos resaltó que su función sería ad honorem, que no interferiría su rol de consejero y que no afectaría su independencia. También remarcó que la FIFA no es una institución con fines de lucro.

La solicitud estaba atada al inciso “m” del artículo 8 del Reglamento de la Justicia Nacional, que rige a los consejeros. Según ese apartado, los magistrados, funcionarios y empleados judiciales están obligados a “no participar en asociaciones profesionales, con excepción de las mutualistas, ni en comisiones directivas de ninguna asociación, sin autorización de la respectiva autoridad de superintendencia”.

Con una velocidad poco habitual en el consejo, al día siguiente de presentada la solicitud, la comisión abordó el tema. Tras considerar que “a priori” la actividad que requirió Mahiques no afecta la “independencia funcional” ni ética del funcionario lo habilitó a ejercer el cargo. Rubricaron el permiso los consejeros Miguel Piedecasas, Luis María Cabral y Leónidas Moldes. Luego, el plenario del órgano que selecciona y sanciona jueces votó por la habilitación. Ocho meses después, Juan Bautista Mahiques estuvo en Rusia disfrutando del Mundial.

El Destape intentó contactarse con el funcionario pero al cierre de esta edición no había contestado el llamado.

Desde su entorno explicaron que, por su función en el ministerio, estaba viajando a San Juan. Ante la consulta de este medio aseguraron que llegó a la FIFA a través de San Lorenzo, club del cual es hincha. Si bien está relacionado a la entidad no tiene un cargo formal en la comisión directiva, según indicaron.

En pos de despejar dudas respecto a su vínculo económico con la federación –algo determinante para que como funcionario público pueda estar habilitado a ostentar el cargo-, también dijeron que las entradas para el Mundial se las pagó con su dinero, algo curioso dado que Mahiques pertenece a la federación que organizó el torneo.

Lo cierto es que Juan Bautista no fue el único Mahiques en viajar a la tierra de los “zares”. También lo hizo su padre Carlos, ex ministro de María Eugenia Vidal y actual juez de la Cámara Federal de Casación Penal, cargo al que accedió de forma polémica, lo que motivó una pirueta jurídica y legislativa por parte del oficialismo para legitimarlo en el cargo.

Como integrante de la FIFA, además de Rusia, Juan Bautista Mahiques visita Zurich, Suiza, al menos dos veces al año para concurrir a las reuniones de la Cámara de Resolución de Disputas. Allí es donde la federación tiene su sede.

Una familia judicial

Carlos Mahiques lleva décadas en el Poder Judicial. Integró desde 2013 la Cámara de Casación Penal porteña hasta que decidió saltar a la política. En diciembre de 2015 se tomó licencia del cargo y se convirtió en ministro de Justicia de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. Duró poco tiempo en territorio bonaerense. En mayo de 2016 volvió a su puesto en la cámara pero también por un corto lapso. Un año más tarde, en mayo de 2017, fue trasladado a la Cámara Federal de Casación Penal, la máxima autoridad penal del país, que tiene otras competencias. Su nombramiento provocó todo tipo de polémica y hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictó dos acordadas en las que abordó su caso -entre otras designaciones judiciales controvertidas que realizó el oficialismo-. Finalmente, el 27 de junio pasado su pliego pasó por el Senado y así se legitimó su llegada al tribunal con asiento en Comodoro Py.

Además de Juan Bautista, Carlos es padre de Esteban e Ignacio, quienes también están vinculados al Estado y al mundo judicial. El primero es funcionario en el Ministerio de Justicia y DD.HH. de la Nación mientras que el segundo es fiscal y pretende llegar a juez federal de Mercedes. Como procurador colaboró como adjunto con el fiscal federal Gerardo Pollicita en la imputación de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner en distintas causas.