Laura Gerson vive en la ciudad de Essex, Gran Bretaña, y fue madre hace poco más de un año. A los pocos meses de convivencia con su hija, se dio cuenta de una cosa. Cada vez que la bebé lloraba por las noches era porque le reclamaba su chupete.

Así que tuvo una brillante idea. Cuando llega el momento de dejar a su beba en la cuna le deja diez chupetes desparramados alrededor. Así, cuando se despierta por la noche, tantea y siempre encuentra alguno para tranquilizarse.

Según las declaraciones de la madre, hace más de ocho meses que no tiene que no tiene que ir a la habitación de su hija.

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