La periodista Martina Soto Pose, quien fue la primera y única notera mujer de CQC, denunció en una entrevista a La Naciónque el conductor Roberto Pettinato abusó sexualmente de ella durante su primer día de trabajo como panelista en Un Mundo Perfecto hace unos ocho años.

“Antes de salir al aire, en el primer programa de mi vida, Pettinato me llevó tras bambalinas, me encajó un beso y me dijo: ‘Bueno, esto es así’. Un horror. Hice el programa en vivo y después vino el productor ejecutivo y me preguntó: ‘¿Todo bien?’. Le conté y se quería matar. Me pidió disculpas y me dijo que Pettinato era siempre así. Duré poco ahí”, relató.

En este sentido, recordó que entró al programa como reemplazo de la locutora Marcela Godoy, que se había ido de vacaciones y querían tomar “a alguien más joven y más linda para jorobarla”.

“Me pusieron dos días de panelista. No me gustó. Tenía que mostrar las piernas y esa onda. Y entonces me mandaron a hacer notas. Duré dos meses. A Gastón Portal, que era el productor, no le gustó mucho”, sostuvo sobre su debut televisivo, que calificó como “tremendo”.

La periodista renunció a la conducción del noticiero matutino de Telefé hace un año, y ahora está al frente del micrófono en FM 104.3 RQP. Sin embargo, se hizo conocida por su rol como cronista en CQC -cuando Pettinato era el conductor-, donde también manifestó no haber pasado una buena experiencia.

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“Hice el casting y la pasé horrible también. Cuando me llamaron, no estaba muy segura de agarrarlo porque veía que se me venía el baile. Y si bien la tele fue una escuela, fue duro. Mucha presión, una mente hipermachista…”, afirmó.

Soto Pose remarcó que este tipo de situaciones no le pasaron sólo a ella, sino a “muchas otras” tambié, tanto en televisión como otros ámbitos. “En los medios pasa porque hay toda un estructura que permite ciertos manejos. Pettinato era como era porque lo dejaban. Porque cuando yo estaba en CQC y tuve situaciones feas con él, se las fui a comentar a mi jefe y la respuesta fue: ‘Bueno, Martina, mirá, yo no lo vi. No es que no te crea, pero no sé’”.

Su paso por Telefé, en tanto, tampoco fue color de rosas. “Todavía el rol de la mujer en la televisión está muy supeditado a la imagen. En el noticiero me hacían más observaciones referidas a cómo me tenía que parar, si tenía que sacar más pecho o qué ropa me tenía que poner, y menos marcaciones periodísticas”, lamentó.