En el último fin de semana, dos agentes de la policía Bonaerense fueron baleadas en dos intentos de robo: Lourdes Espíndola en Ituzaingó, y Tamara Ramírez (26), en Almirante Brown. Consultado sobre estos casos, el secretario de Política Criminal, Francisco Pont Vergés, utilizó un insólito argumento para explicar la ola de delitos que sacude a la provincia.

"Son fenómenos multicausales; la avidez por las armas, demostrar que se puede atacar policías impunemente, puede ser producto de la droga, de que la encuentran sola, una presa fácil, y se resiste porque es policía. Son varias cosas que pueden llegar a suceder", analizó el funcionario en una entrevista con Luis Novaresio en radio La Red y advirtió que "el delito tiene esas cosas de rachas estacionales, de varios hechos que impactan en la sociedad".

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En este sentido, agregó que "hay una realidad, que es la de los policías bonaerenses en las calles, tomando servicios públicos para ir a trabajar; suelen estar armados, lo que también implica un riesgo para ellos".

Con relación al crimen de Espíndola, la agente que ayer fue diagnosticada con muerte cerebral, Pont Vergés afirmó que "no hay sospechosos identificados", pero destacó que en las últimas horas se presentaron al menos tres testigos "que estarían ayudando en el dictado de rostros" de los sospechosos.

Por otro lado, detalló que se realizó un relevamiento de cámaras en la zona de Ituzaingó donde Espíndola fue baleada. "Se constata que las cámaras que tiene la Autopista del Oeste no funcionan y las particulares no existen. Hay una cámara del municipio, un domo, que apuntaba para el otro lado y no hacia la parada donde estaba la agente", agregó.