Tras conocerse el travesticidio de Laly Heredia, organizaciones de diversidad sexual, travesti y trans denuncian que en lo que va del 2019 ya se produjeron 14 travesticidios y transfemicidios. Si se les suma los 79 contabilizados en 2018, la cifra llega a 93.

Heredia, de 36 años, fue encontrada por una mujer en el barrio Los pinos, sobre Camino de cintura, en la localidad de La Matanza. Fue asesinada de un balazo en la cadera pero en la escena del crimen aparecieron cerca de 9 vainas del mismo calibre, 9 mm, que dan cuenta que recibió varios disparos. La víctima, que había llegado de Perú hacía 10 años, fue asesinada cerca de la ruta Nacional N°4, lugar donde ejercía la prostitución. “Por lo que me dijo la Policía, la mataron a eso de las 3 de la mañana. Ella estaba trabajando, cuando la abordó un hombre pidiendo servicios (sexuales), y ahí la ejecutaron de una, en la puerta de un hotel sobre Camino de Cintura. Creemos que estuvo agonizando y nadie la ayudó”, reveló su pareja en una entrevista al portal Agencia Presentes.

“Se trata de una muerte en el lugar de trabajo de ella, que era la prostitución. Esas zonas suelen estar aisladas y marginadas. En general es a propósito para que ‘no molesten’ y para beneficio del cliente que busca no ser visto. Pero esto perjudica a las personas que ejercen la prostitución porque estas características dificultan los pedido de ayuda ya que nadie ve nada de lo que pasa”, afirmó Diego Trerotola, activista y coordinador del área de culturade la Comunidad Homosexual Argentina (CHA). Y agregó: “En ese estado ella no pudo pedir ayuda. Si alguien la hubiese visto, con un tiro en la cadera tal vez podría haber sobrevivido”.

Si bien no existen cifras ni estadísticas oficiales, las organizaciones aseguran que aumentó el número de casos en el último tiempo. “Las organizaciones de diversidad sexual, travesti y trans en conjunto referentes de otras provincias fuimos armando un registro y llevamos contabilizados un total de 79 travesticidios y transfemicidios en 2018 y 14 tan solo en lo que va del 2019”, aseguró Pía Ceballos, activista y militante de Mujeres trans Argentina y vicepresidente de la multisectorial de Mujeres y referente del frente feminista queer Seamos Libres.

“En el 2012 conseguimos, por primera vez, que se nos reconozca nuestra identidad de género pero hasta ahora no hubo políticas afirmativas que acompañaran ese ley. Todas fueron políticas de parche que no lograron solucionar los temas de fondo que son la educación, el analfabetismo, la falta de oportunidades laborales, la discriminación y la violencia”, afirmó Ceballos. “Los travesticidios sociales no son simplemente crímenes sino todas las condiciones estructurales de violencia que padece ese cuerpo travesti y trans”, sumó.

En esa línea, Tretorola consideró que “estos casos siempre existieron solo que ahora tenemos la posibilidad de que alguno se visibilice” y remató: “Pareciera que los travesticidios son un crimen de segunda o tercera categoría”.

Fue justamente Lohana Berkins, una de las mayores referentes en el movimiento trans en el país que murió en febrero de 2016, quien con su militancia consiguió poner en conocimiento a la sociedad de esta realidad. “Lohana lo que tuvo más que nadie fue una fuerza expansiva muy grande. Dio testimonios imprescindibles para pensar la lucha de las personas trans. La mayor visibilidad de travesticidios que hay hoy tiene q ver con gente como Lohana que abrió ese espacio”, explicó Tretorola.

Por su parte, la abogada y referente de Lesbianas y Feministas por la descriminalización del aborto, Lucía Sánchez, destacó que el nivel de impunidad en estos casos es muy alto ya que, en la mayoría de las veces, apenas llegan a denunciarse o ni siquiera se investigan. “Se les ponen múltiples obstáculos judiciales a las compañeras y a sus familias además de los estructurales como la pobreza y la discriminación”, aseguró. Sánchez marcó que “se piensa que la perspectiva de género e identidad de género y las obligaciones para investigar estos crímenes son obligaciones menores, pero hay ningún interés por esclarecerlos” y advirtió: “Siguen siendo no ciudadanas y eso hace que los crímenes se perpetúen”.

En esa línea, destacó que la Unidad Fiscal de Violencia contra las mujeres (Ufem) elaboró hace un tiempo un protocolo que incluye los trasvesticidios y transfemicidios como prioridad en la investigación “con reglas muy claras”. Sin embargo, la abogada señaló que en el caso de Laly Heredia la fiscalía no aplicó ninguno de los aspectos plasmados en el documento. “No ofreció seguridad a los testigos, teniendo en cuenta la extrema situación de vulnerabilidad en la que se encuentran, no resguardó la escena del crimen. De esta forma, hay un montón de prueba que inevitablemente se pierde para siempre y eso asegura la impunidad”, afirmó.

Por otro lado, Sánchez también destacó que existe una cifra oculta muy alta de travesticidios y transfemicidios que, al igual que con muchos femicidios, se caratulan como suicidios u otras figuras, pero que en realidad son femicidios o travesticidios mal investigados. “Por eso se travesticidio social. Producir tantas muertes de un colectivo tan especifico y de manera tan sistemática tiene que ver con un hacer en concreto. No es que las dejan morir sino que las están matando”, sentenció.

En esa misma línea, el activista Sai Sacayan, se refirió al avance de gobiernos neoliberales tanto en el país como en la región: “Estamos en un estado de emergencia producto del gobierno que tenemos que se muestra de una manera discriminatoria y expulsiva con nuestro colectivo”. Ante esto, señaló que la única respuesta desde el estado fue la aplicación del Protocolo de Detenciones para personas LGTBIQ, al que criticó con dureza. “Es un protocolo para detenernos y que no subsana el daño que le hizo el Estado a las compañeras travestis y trans. Hay un estado que está ausente”, denunció. Asimismo, remarcó la falta de implementación de la Ley de Cupo Laboral Trans en la provincia de Buenos Aires:“Es fundamental para que las pibas no tengan como única alternativa la prostitución”.

Con respecto al contexto actual, Ceballos resaltó que en algún momento se pudo lograr que baje un poco el atropello hacia el colectivo por parte de las fuerzas policiales y lo vinculó con el desarrollo de los derechos humanos en Argentina. “Ese norte, ese puntapié de los Estados democráticos hoy corre riesgos con los gobiernos neoliberales presentes. Son discursos que abona al odio”, afirmó.

En este marco, Sánchez también resaltó que en este último tiempo aumentaron las detenciones arbitrarias y los arrestos. “Es un colectivo que se vio muy afectado por la reducción de las pensiones por discapacidad. Los recortes de políticas sociales las afecta muchísimo más porque partende un lugar peor. Entonces el impacto es muchísimo más profundo. Hay muchas travestis y trans que son madres y que están excluidas de los programas de viviendas. Sin dudas, el macrismo vulnera los derechos de las compañeras”, concluyó.