Tras su procesamiento en “la causa de los cuadernos”, el CEO de Techint, Paolo Rocca, piensa quedarse en una de las principales obras vinculadas a Vaca Muerta. El emprendimiento será financiado por Estados Unidos por exclusiva orden de su presidente, Donald Trump.

El Gobierno consiguió un aporte crediticio para comenzar la construcción del gasoducto Neuquén-Rosario, una obra clave para el desarrollo de Vaca Muerta, pero aún más importante para Rocca. La misma permitirá aumentar notablemente la capacidad de transporte desde la cuenca neuquina hacia los principales centros urbanos, que se encontraba saturada a raíz del crecimiento exponencial en la producción de gas de Tecpetrol.

La firma podrá aprovechar al máximo el subsidio por el que cobra 7,5 dólares el millón de BTU de gas y se estima que llegará a facturar unos 670 millones de dólares en 2019 sólo por las ventas del yacimiento Fortín de Piedra. Sin embargo, el interés de Rocca no se centra solamente en la venta del insumo, sino que buscaría participar de la ejecución de la obra y revalidar su liderazgo como la principal constructora de gasoductos.

Por eso, envió al CEO de su petrolera, Carlos Ormaechea, a la presentación del acuerdo con los Estados Unidos, quien además logró ser incluido como el único invitado externo a la mesa de firmas en un claro gesto simbólico. Del encuentro también participaron: el embajador de Estados Unidos, Edward Prado, el Canciller Jorge Faurie y el secretario de Energía Javier Iguacel.

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