El juez Ramón Sal Llargés, que le bajó la pena a un abusador de un menor porque el niño "era gay y ya había sido abusado" renunció hoy a su cargo tras la polémica que generó el caso.

"Mi decisión sobreviene en medio de una campaña de fuerte repercusión mediática a propósito de un fallo dictado hace casi un año y cuya polémica fue desatada por tergiversaciones del mismo que ni su letra ni la del que fuera revisado autorizan", aseguró en el escrito.
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Además, agregó: "Sigo pensando que un abuso sexual es igualmente grave tratándose la víctima de un niño o niña y eso ha sido lo que se resolviera", aunque decidió rebajar la pena del acusado a la mitad.

"Es la conmoción que ha producido este debate la que me lleva a resignar el cargo deseando que este apartamiento contribuya a restaurar la normalidad con la que la ciudadanía debería evaluar los actos de quienes somos falibles y corregibles".

El juez Piombo, quien lo había acompañado en la decisión de bajarle la pena al abusador, ya había renunciado a su cargo.