El 15 de marzo de 2017 se inauguró la Terminal de Ómnibus Dellepiane. Un lugar habilitado como terminal nacional cuyo objetivo era desconcentrar el tráfico de ómnibus que caracteriza a la Terminal de Retiro.

Hoy Dellepiane recibe tan solo 10 micros por día, su propósito no se cumple y como terminal no progresa. Lo único que avanza es la compra de las cuatro hectáreas de tierras públicas que tiene su predio por parte de TTA S.A., los inversores en todo este proyecto.

La obra finalizó en diciembre de 2016 y tuvo un costo estimado de 30 millones de dólares. El predio tiene un total de 40.000 m2. Se encuentra en la Ciudad de Buenos Aires, sobre la Avenida Perito Moreno, entre la intersección de la Autopista Dellepiane y Lacarra, y la calle Mariano Acosta.

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El edificio posee 47 dársenas, 56 boleterías, estacionamiento para 300 autos particulares y uno de uso exclusivo para combis. Además cuenta con espacios para situar comercios y oficinas. Según el gerente de la Terminal, Agustín Foti, de utilizarse generaría 1500 puestos de trabajo y un mayor movimiento comercial en la zona de Villa Soldati.

El 7 de junio de 2016 se estableció, a través del Decreto 763, que Dellepiane quedaba oficialmente habilitada como Terminal Nacional y que estaría operativa a partir del 1° de diciembre de ese año. En cuanto al porcentaje de utilización, el Artículo 2° estableció que del 35% al 50% de los traslados que ocupa a la Terminal Retiro deberán ser absorbidos por Dellepiane. Pero aclara que nunca será menor al 50%.

Dos años después CNRT estableció, según Disposición 716, que el porcentaje destinado sería del 1%, es decir 10 micros por día. Finalmente el 13 de febrero de 2019, se publicó la Disposición 103 en la que el Artículo 1° establece un 2%, un máximo de 20 micros por día. Aunque la realidad es que solo 5 micros llegan y por pedido específico de los pasajeros.

La Terminal Dellepiane nace a través de una iniciativa privada, presentada en 2012 por la empresa Terminales Terrestres Argentina S.A. al Ministerio de Desarrollo Económico. TTA S.A. fue la única empresa oferente y obtuvo la licitación para la construcción de este proyecto. El Decreto 197/2012 le transfiere la propiedad a Corporación Buenos Aires Sur para que realice la gestión del terreno.

Imágenes Terminal Dellepiane

Curiosamente los dueños de TTA S.A. son los mismos que manejan TEBA S.A. Ambas son presididas por el empresario del transporte Néstor Otero. TEBA S.A. tiene la concesión de la Terminal de Retiro desde 1993, y ha presentado recurrentes fallas que presenta el servicio y el edificio.

Si bien no fue un proyecto nacido y gestionado en el Ministerio de Transporte, fue la gestión de Guillermo Dietrich en Ciudad quien habilitó a Dellepiane como parada nacional. La misma gestión que conocía (y conoce, pero ahora desde Nación) la mala administración de Otero.

A su vez, fue Dietrich quien le facilitó una vez más a Otero la posibilidad de seguir construyendo su monopolio de terminales: Lomas de Zamora, Puente La Noria, Villa Gesell, Mar del Plata, San Rafael de Mendoza, Santiago del Estero, entre otras.

Con la licitación el Gobierno de la Ciudad le vendió un inmueble de su dominio, a TTA S.A. a través de un contrato de leasing con un plazo máximo de 18 años. A cambio, la empresa asume los costos de construcción de la terminal. Al finalizar el contrato, TTA S.A. tendrá la opción de compra de la terminal por el 5% del valor original del predio, y así convertirse en el propietario del bien. Es decir, según el Banco Ciudad, la valoración original del predio era de $36.040.000. Ese capital prestado no tendrá ninguna actualización, por lo que en 18 años la opción de compra será por $1.802.000.

Mientras este contrato de leasing se lleve adelante, TTA S.A. podrá operar, administrar y explotar comercialmente la Terminal, y si durante estos 18 años la empresa falla o tiene incumplimientos, el Gobierno no podrá intervenir ni tendrá cómo sancionarla. A diferencia de cómo puede actuar con Retiro ya que el Estado es dueño del inmueble.

Pero más allá de esas actividades financieras, el contrato de leasing le permite a través del pago de un canon ($1.6 millones trimestrales), adquirir el terreno. Es decir, TTA S.A. no abona el canon por explotar comercialmente la Terminal Dellepiane, sino que abona a modo de crédito para quedarse con el inmueble, generando la privatización del terreno público.

Una incógnita que se sembró este tiempo es de qué manera se abona el canon. La respuesta es a través del alquiler del predio. Como la Terminal no genera ingresos ni a través de la venta de pasajes, ni de sus comercios, se convirtió en un set de grabación para todo tipo de spots publicitarios, comerciales, series y películas, tanto nacionales como internacionales.

Una afirmación que se instaló este tiempo en los medios de comunicación es que las empresas de micros de larga distancia no quieren ir a la Terminal Dellepiane. Gustavo Gaona, vocero de la Cámara Empresaria de Larga Distancia, explicó que están a favor de descentralizar Retiro dada las pésimas condiciones en las que se encuentra, pero no de cualquier manera. A su vez afirmó que no hubo planificación al hacerse esta Terminal, no hubo ningún tipo de análisis sobre si era conveniente y agrega que ellos, conocedores del tema, nunca fueron consultados. Principalmente porque el proyecto no salió desde Ministerio de Transporte. Como Terminal no funcionó y continúa sin funcionar.

En 18 años la empresa TTA obtendrá 4 hectáreas que eran del Gobierno de la Ciudad, comprando el terreno por un valor muy accesible. En resumidas cuentas fue otra oportunidad que se le presentó al Gobierno para privatizar tierras públicas y cederle otra gestión más a un monopolio que no tiene buenos antecedentes y que domina las terminales en todo el país.

Al cierre de esta nota, El Destape intentó comunicarse con voceros del Ministerio de Transporte de la Nación para hacer su descargo pero no obtuvo respuesta.