Los trabajadores de las cooperativas Madygraf (Ex Donneley), Cerámica Zanon y Cerámica Neuquén y WorldColor de Pilar, cortaron desde las 8 la colectora de la Panamericana frente a un enorme operativo de la Gendarmería.

Están realizando, además, un cuadernazo y saldrán en una caravana de autos para reclamar una solución a los aumentos de tarifas que afectan a éstas y a cientos de empresas en manos de los trabajadores que sufren los mismos problemas. Mientras el trabajo de las "fábricas recuperadas" cae, las empresas privatizadas quieren obligarlas a pagar cifras millonarias.

Los trabajadores de las cooperativas exigen que la Secretaría de Energía les dé una solución. Estas fábricas surgieron frente al cierre y han preservado sus puestos de trabajo pero las tarifas hacen peligrar lo que han conseguido en base a un esfuerzo enorme.

En el caso de Madygraf, las empresas de energía exigen pagos de hasta un millón de pesos mensuales, lo cual significa que cada trabajador debería resignar 7.500 pesos por mes de su salario. Eduardo Ayala, trabajador de la ex Donnelley dijo: "Deberíamos decidir si comemos nosotros y nuestros hijos o si pagamos los servicios". Esta situación se repite en cientos de cooperativas que agrupan a alrededor de 30.000 trabajadores.

Andrés Blanco, trabajador de Zanon presente en el corte, expresó: "Hemos venido desde Neuquén para hacer oír nuestro reclamo. La industria está en crisis, la producción baja, pero la presión por cobrarnos lo que no se puede pagar no se detiene. Trajimos nuestra lucha a Buenos Aires y la seguiremos hasta encontrar respuesta".

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