Inexistencia de controles, recibos originales que deberían tener los supuestos aportantes, discordancia entre la información de Cambiemos y la Dirección Nacional Electoral, falsos DNI, aportes empresariales encubiertos, beneficiarios de planes sociales y monotributistas que entregan buena parte de sus ingresos a las arcas PRO, millones de pesos en publicidad sin justificar y los honorarios inexistentes de Jaime Durán Barba. Estas son algunas de las conclusiones de la auditoría de las cuentas de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, puntualmente de las primarias en categoría Senadores, realizada luego de que la investigación de El Destape revelara la existencia de aportantes truchos en la campaña electoral 2017.

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“No me resulta posible aconsejar la aprobación del Informe Final” de Cambiemos, sentencia el auditor Nicolás Augusto Haddad. Como ya informó El Destape, la ley electoral es clara. Quienes tienen que garantizar el origen de lo fondos del financiamiento de Cambiemos son su presidenta y su tesorera, es decir, Vidal y la contadora Maria Fernanda Inza. El auditor Haddad reitera este criterio: “los responsables a efectos de su cumplimiento sobre prevención de lavado de activos de origen delictivo y financiamiento del terrorismo serán: las autoridades partidarias, el oficial de cumplimiento designado por la agrupación y los responsables económico-financieros de campaña electoral. Se destaca que éstos son quienes tienen que aplicar procedimientos que permitan conocer aquellas operaciones atípicas o que salen de lo común”. Y agrega que no hicieron ningún tipo de control: “El/Los responsable/s de campaña de la Lista/Alianza, no informa/n sobre la aplicación de los procedimientos de prevención de lavado de activos previstos en la ley 25.246 y demás disposiciones reglamentarias, por lo tanto no existen constancias que acrediten que tal/es responsable/s haya/n llevado a cabo dichos procedimientos”.

¿Y los recibos?

En teoría, cuando alguien aporta a una campaña electoral se queda con un recibo. En la práctica de Cambiemos fue muy distinto. La auditoría revela que el partido de Vidal se quedó con todos los recibos originales. Ergo, nunca entregó un recibo a un aportante. La conclusión es sencilla: no los entregó porque esos aportantes no existieron. Tal como reveló El Destape, lo que hubo fue un plan sistemático de robo de identidades para justificar el financiamiento de la campaña bonaerense.

El auditor detalla que, para las primarias categoría Senadores, Cambiemos confeccionó 5000 recibos pero presentó 4260. Los 740 restantes fueron utilizados para las elecciones generales. Como en cualquier transacción, el supuesto aportante debería quedarse con el recibo original de, valga la redundancia, su aporte. Por no fue así. “Los recibos presentados para la campaña primaria bajo examen, se refieren a ejemplares originales (blanco). Se advierte que los mismos debieron ser extendidos al aportante, quedando en poder de la Lista/Alianza el ejemplar duplicado”, señala el auditor.

Para colmo, la auditoría advierte que falta un recibo correspondiente al aporte nada más y nada menos que de Inza, la tesorera del PRO bonaerense y persona de confianza de Vidal. “No se ha tenido a la vista el Recibo N° 0001-00000143. Según la documentación respaldatoria acompañada surge que la numeración del recibo correspondería al aportante INZA María Fernanda de fecha 17/07/17”, dice el informe.

La auditoría enumera otras irregularidades en torno a los recibos. Entre ellas, que algunos aparecen firmados por Mauricio Redigonda, que no tenía autorización para eso.

Auditorías y auditorías

Recién al cumplirse un mes desde que El Destape reveló la existencia de aportantes truchos, Vidal habló del tema. En una conferencia de prensa, afirmó: “Mi conducta ha estado basada a lo largo de mi vida en la honestidad y ante estas denuncias sobre aportes falsos en la campaña tomé tres decisiones muy concretas. La primera es ordenar una auditoría sobre la rendición de fondos”. Según consignó La Nación, esa auditoría interna quedó a cargo de Pablo Clusellas, secretario Legal y Técnico de Mauricio Macri y hombre de confianza de la familia presidencial, del ministro de Justicia Bonaerense Gustavo Ferrari y del asesor general del Gobierno provincial Pablo Blanco Ilari. Lo insólito es que Clusellas y Blanco Ilari son parte de la estructura financiera de Cambiemos, por lo que se auditarían a sí mismos. El caso de Ferrari es aún peor: un ministro auditando las cuentas del partido de Gobierno.

Más allá de esto, la auditoría que vale es la que realizó el Cuerpo de Auditores Contadores del Poder Judicial. Y esta muestra una gran cantidad de irregularidades.

Aportes y PROpaganda

La auditoría señala varios puntos en que a Cambiemos no le cierran las cuentas. Uno de ellos son los aportes públicos que recibió la lista de Senadores encabezada por Esteban Bullrich por parte de la Dirección Nacional Electoral (DINE). Cambiemos declaró que recibió 8.531.752 pesos, mientras que la DINE registra 4.345.977 pesos. Según la auditoría, la diferencia es por el manejo que hicieron de los aportes públicos. “La información del Informe Final de la Lista/Agrupación tanto en la categoría Diputados como en la de Senadores, aparece replicada, con idénticos guarismos –incluso los aportes públicos-. Asimismo, se intima a la Alianza a que aclare respecto de este tema o en su caso presente nuevos informes rectificados”, sostiene el auditor.

Los gastos en publicidad son otro de los agujeros negros de las cuentas de Cambiemos. Por ejemplo, hay facturas por propaganda en vía pública e internet por más de 18 millones de pesos que no cuentan con detalles. Ergo, no se puede saber si son reales o no.

De todo un poco

La auditoría toca varios puntos revelados por El Destape. Uno es la presencia de falsos aportantes que son monotributistas. El informe detalla los aportantes cuyo aporte supera el 30% de su facturación. Otro son lo beneficiarios de planes sociales que, afirma el auditor, “en función de su situación particular, merece ser observado”. Detalla nombres, supuestos aportes y el beneficio que reciben, como Pensiones no contributivas, Asignación Universal por Hijo, Programa Hogar (Garrafa), Monotributo Social o Plan Progresar. Propone, a su vez, citarlos para quedando se estima corresponde, en la cantidad que respondan si hicieron o no esos aportes.

También señala que hay aportantes que parecen encubrir aportes de empresas, algo prohibido por la ley de financiamiento partidario. “Existen casos de personas físicas relacionadas entre sí por pertenecer a la misma empresa o entidad, situación que permite inferir con cierto grado de certeza que se trata de aportes indirectos efectuados por las empresas o entidades, prohibidas por la legislación vigente”, afirma la auditoría.

La auditoría hizo un cruce entre aportantes y el padrón electoral, y encontró 6 casos en los cuales los DNI no se corresponden con los aportantes informados.

El precio de Durán Barba

Hay un dato que hace años el PRO deja afuera de sus informes de campaña, y es cuanto le paga el consultor ecuatoriano Duran Barba. El Destape reveló hace unas semanas que ese era uno de los puntos oscuros que señalaba la auditoría de las cuentas 2015, cuando Macri fue electo presidente. Ahora, en la de 2017, el caso vuelve a aparecer.

Al auditor le llama la atención que Cambiemos no informe gastos en concepto de “Honorarios profesional de asesores de campaña”. Como si no tuviera. “En relación a este rubro, es opinión del suscripto que tratándose de una agrupación de la envergadura de la de estos actuados, resulta llamativo que no se declaren gastos vinculados a estas actividades. Se destaca que según fuentes periodísticas el asesor principal de la agrupación de autos habría sido el Sr. Jaime Duran Barba. Asimismo, según estas fuentes periodísticas recolectadas en este Cuerpo, los valores de mercado de un asesor internacional de campaña para un candidato con posibilidades de ganar una elección nacional por servicios de asesoramiento se encontraría entre US$ 300.000,00 y US$ 400.000,00 por campaña electoral”, afirma el auditor. Ese gasto, en 2017 y 2015, no aparece. Las opciones son dos. O Durán Barba no trabaja para el PRO, descartada, o lo hace gratis, algo improbable. Pero aunque fuera asesor “de onda”, Cambiemos debe registrarlo y que figure como donación. Tampoco sucedió..

Durán Barba no es el único que trabajó en la campaña de Cambiemos y no figura. El partido de Vidal tampoco informó gastos vinculados al trabajo de los fiscales partidarios. Ni pagos de honorarios ni nada. “Retribución a fiscales : no se informan gastos bajo este concepto. De la documentación respaldatoria acompañada tampoco se detectan gastos vinculados a estas tareas, tales como transporte, viandas y tareas por la fiscalización de las elecciones”, consta en la auditoría.

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