En las últimas semanas se disparó el dólar; muchos comenzaron a preocuparse por el vencimiento de las lebacs; el Banco Central subió las tasas de interés y el Gobierno definió volver a pedir un préstamo al Fondo Monetario Internacional ¿A qué se debe esto? ¿Mano invisible del mercado o decisiones políticas?

Existe un tema muy popular de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota que afirma que “todo preso es político”. La frase pasó a la historia y suele ser recordada en distintos contextos. Si cambiaramos la palabra preso por dólar quedaría: Todo dólar es político y si a esto le agregamos lo que sucedió en los últimos días sería: La suba del dólar es política.

Con esta afirmación me quedo ¿Por qué? Porque en el imaginario colectivo, abonado por economistas ortodoxos, medios de comunicación y funcionarios, quedó inscripta una idea bastante errónea respecto a la economía y es que “sucede”, que hay corridas, que sube el dólar, que bajan las tasas de interés, que aumenta el desempleo o la pobreza. Sin embargo, detrás de cada medida económica hay personas que las ejecutan; hay sectores que se benefician y hay otros que se perjudican, y mucho.

Si nos remontamos a los primeros días del Gobierno de Cambiemos observamos que:

  • Eliminaron las retenciones a las exportaciones agropecuarias, excepto a la soja aunque disminuyeron el porcentaje del impuesto
  • Eliminaron los controles a la compra de moneda extranjera habilitando que las personas físicas y jurídicas puedan comprar libremente dólares u otros activos
  • Aumentaron las tasas de interés que llegaron al 40% para que el dólar no sea tan “atractivo”

El problema es que en nuestro país hace ya varios años (no siempre) pasan algunas cosas:

  • Los productos agropecuarios que se exportan en su mayoría se consumen localmente y quienes exportan quieren ganar lo mismo “afuera” y “adentro” entonces si se eliminan las retenciones es altamente probable que te aumenten los alimentos dado que se traslada el precio del dólar
  • Somos el segundo país que más atesora dólares e incluso gran parte de los funcionarios de Cambiemos tienen su patrimonio dolarizado y en el exterior
  • Aumentan las tasas de interés y quienes tienen capital prefieren invertir en esa bicicleta financiera que en la producción (eso es en Argentina y en cualquier país del mundo en que no haya un Estado que regule)

Entonces, para el Gobierno ¿Es sorprendente esta crisis cambiaria? No y si.

  • No, porque varias de las políticas que se impulsaron desde el Ejecutivo tenían como consecuencia directa un aumento del dólar; un aumento de la fuga de divisas y una caída de la inversión productiva
  • Si, porque pareciera ser que no se esperaban que sea ahora. El pedido de un préstamo al FMI parece haber llegado antes de lo querido

Hoy se vencen Lebacs (deudas que emite el Banco Central a corto plazo). De esta manera, quienes poseen estos bonos deben evaluar si volver a comprar Lebacs o retirar sus pesos y comprar dólares.

Dado que gran parte de las lebacs que vencen hoy pertenecen a bancos y el sector público, es probable que la bicicleta financiera siga funcionando y que el Banco Central mantenga tasas altas para que el dólar no siga aumentando. Sin embargo, para la mayor parte de la población poco importa de qué hablamos cuando hablamos de lebacs, tasas de interés o corridas cambiarias. Lo central es que a través de estas medidas económicas los más perjudicados son los que continuamente pierden poder adquisitivo: los y las trabajadoras.