Una serie de reclamos vecinales despierta la discusión del problema del medioambiente en el municipio Tigre. El intendente Julio Zamora y los concejales de todos los sectores políticos estamos trabajando en consensos para que el desarrollo urbanístico contemple el cuidado de los humedales del distrito.

Luego de muchos años de conflicto, la Municipalidad de Tigre se perfila hacia una solución a los problemas ambientales producidos por el enorme desarrollo inmobiliario, la contaminación y el desaprovechamiento del suelo.

En el marco de los sucesivos cortes de ruta organizados por los vecinos de Dique Luján y Villa la Ñata, que buscan preservar la naturaleza de su ambiente bajo el lema "salvemos los últimos humedales continentales", tuvieron lugar una serie de reuniones entre los vecinos, los funcionarios municipales y algunos concejales.

Por un lado, promoviendo una resolución consensuada al conflicto generado por el ultimo desarrollo inmobiliario, el barrio privado Santa Ana (cuya audiencia pública será el 16 de mayo); pero también, por otro lado, instalando una serie de proyectos de Unidad Ciudadana que promueven una agenda ambiental ejemplar:

Un observatorio ambiental del que participan vecinos en su composición; el reciclado de plástico para su reaprovechamiento industrial; biodigestores como fuente de energía orgánica y la promoción de huertas ecológicas e hidropónicas de administración vecinal, son algunos de los diversos proyectos impulsados.

Proyectos que surgieron de observar las experiencias de países como China, en materia de reciclado; Japón y Nueva Zelanda en el despliegue de cultivos hidropónicos e India y algunas ciudades de Europa en materia de biodigestores.

En China es paradigmático que adquieran el 50% de la basura total de EEUU y la Unión Europea, volviendo productiva y rentable la reutilización de dicha basura.

En Japón la instalación hidropónica más reciente está preparada para producir medio millón de lechugas diarias.

En Europa se ha conseguido introducir el biogás de los biodigestores en las redes de gas natural, siendo Alemania la potencia número uno de la región en este sentido.

La resolución de este particular desafío está en manos de todos, pero es el intendente de Tigre, Julio Zamora, quien comprende que instalar una agenda medioambiental en el distrito es la clave para entender los desafíos del siglo XXI y para activar la potencia de un municipio cuya riqueza en recursos naturales aún espera por esas políticas públicas que se apoyen en ella para su fortalecimiento y no en su perjuicio.

Y es en ese sentido que el jefe comunal, compartiendo nuestra visión, y con la vocación de impulsar su municipio frente a los desafíos que plantea la agenda global de cuidado del medioambiente, decidió desarrollar un proyecto de normativa general que aplique criterios urbanísticos particulares para la protección de los humedales, orientando con políticas claras a los desarrollos inmobiliarios, a la vez que promoviendo la creación de un observatorio ambiental e incluyendo diversos artículos que posibilitan trabajar directamente sobre el Programa Municipal de Desarrollo Sustentable que piden los vecinos.

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