El presidente de la FIFA se metió de lleno en la queja del Millonario por el traslado de la Superfinal a Madrid, España, pero pidió que se juegue. "La única manera de seguir adelante es que se juegue en España", afirmó. “El fútbol no se puede parar”, reclamó.

River se niega jugar la revancha por la final de la Copa Libertadores en Madrid, España, contra Boca. Tras la queja que presentó ante la CONMEBOL por su decisión, ahora la FIFA salió a pedir que se establezcan las condiciones para que se dispute el encuentro. “Mi convicción personal es que siempre se tiene que jugar, la pelota no se puede parar”, advirtió.

Por otra parte, dijo que si bien charló con el presidente Mauricio Macri durante su visita a Buenos Aires para tomar parte como invitado -por el mandatario argentino- en la cumbre del G20, no hablaron específicamente sobre la resolución de la Conmebol de llevar a Madrid el duelo copero entre River y Boca.

A través de una carta, River afirma que este cambio de escenario provoca una "desnaturalización de la competencia" y que "atenta contra la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local y la pérdida de derechos reglamentaria".

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