La historia por repetida no termina de afectar: el ajuste fiscal que impulsa el Gobierno para reducir el déficit y garantizar el pago de la deuda termina incrementando ese mismo déficit por la recesión que provoca y que golpea fuertemente a los ingresos.

Así, el déficit primario registró en noviembre un incremento del 13,9% con relación a igual mes de 2017 y el resultado financiero, que comprende también el pago de la deuda, subió 58,4% en la misma comparación, según informó hoy el Ministerio de Hacienda.

En noviembre los ingresos fueron $ 233.790 millones, mientras que los gastos primarios llegaron a $ 267.560 millones, siendo los subsidios económicos los que más subieron con el 102%. Los recursos (35,4% interanual), crecieron 3,2 puntos por encima de los gastos primarios (32,2%), señaló la cartera que conduce Nicolás Dujovne.

Sin embargo, quedaron muy por debajo de la inflación, que acumula un 48,5% en los últimos 12 meses y un 43,8% en lo que va del 2018.

Durante noviembre, evidenciaron la caída real más importante del año y en los primeros 11 meses se contrajeron 7,7% en términos reales. En los once meses, el déficit primario fue de $ 203.671 millones, disminuyendo 28,4% en relación al mismo período del año pasado.

Los desembolsos oficiales para cubrir los intereses en noviembre pasaron de $16.360 millones en 2017 a $39.114 millones este año, lo que significó un incremento de 139,1%.

En términos del PBI, el déficit primario acumulado a noviembre fue de 1,5% reduciéndose en 1,2 puntos porcentuales en relación al de igual lapso de 2017, que fue de 2,7% del PBI, puntualizó el informe oficial.