Justicia por mano propia: un tatuador mató a un ladrón de un escopetazo en Ciudadela

El comerciante le disparó al delincuente cuando intentaba robarle baterías de auto. Investigan si hubo "legítima defensa" o si existieron excesos. 

05 de agosto, 2020 | 10.39

Un tatuador de 26 años mató de un escopetazo a un presunto delincuente al que sorprendió cuando intentaba robarle la batería de su camioneta en su casa de la localidad bonaerense de Ciudadela, partido de Tres de Febrero, informaron fuentes policiales y judiciales. Se trata de Fabricio Álvarez, quien esta tarde fue indagado por el fiscal Sergio López y luego excarcelado, aunque seguirá siendo investigado para determinar si se trató de un "homicidio en legítima defensa" o si hubo algún tipo de exceso en su accionar.

El hecho sucedió esta madrugada en la vivienda situada en Ricchieri al 2800, de Ciudadela Norte, donde se encontraba el tatuador Fabrizio Álvarez junto a su hermana. De acuerdo al relato de las fuentes, el joven escuchó ruidos y al asomarse al patio vio a una persona que intentaba apoderarse de la batería de su auto, un utilitario en desuso que lo tenía allí estacionado en reparación.

"Había dos baterías desmontadas al costado del vehículo. Estamos analizando si ya estaban allí o si alguna fue removida por el joven que terminó muerto", dijo a Télam uno de los investigadores. Según añadieron los voceros, Álvarez increpó al ladrón que llevaba un arma blanca, una pequeña hacha de cocina con mango negro. El tatuador forcejeó con él, tras lo cual logró zafarse e ingresar a su casa, donde se agarró una escopeta calibre 16, con la que instantes después le disparó.

Impuesto a las Grandes Fortunas

El sospechoso recibió un disparo en pecho, a raíz del cual murió poco después en el patio de la casa, donde fue hallado por la policía, que acudió tras un llamado del propio Álvarez. Efectivos de la comisaría de Ciudadela Norte demoraron al tatuador y secuestraron el arma, al tiempo que convocaron a los peritos de la Policía Científica para que lleven a cabo las tareas de rigor en la escena del hecho.

En principio, los investigadores reconstruyeron que toda la secuencia del hecho ocurrió dentro de la propiedad, en ese patio lateral que hay desde las rejas de la línea municipal hacia el fondo de la construcción, donde el joven tiene un negocio de tatuajes en el frente y la vivienda atrás. Los pesquisas añadieron que el arma secuestrada al tatuador es una escopeta calibre 16 de la que el joven no aportó ninguna documentación.

También fue secuestrada el hacha de cocina que portaba el delincuente y que será clave a la hora de evaluar las circunstancias de una eventual legítima defensa. Los voceros judiciales consultados explicaron a Télam que para definir la situación de Álvarez, el fiscal López analizó que no existían riesgos procesales y dispuso su libertad.

Respecto al presunto ladrón muerto, las fuentes indicaron que no portaba ninguna documentación encima y pudo ser identificado por los investigadores horas más tarde como Brian Daniel Alejandro Barreto (29), domiciliado en el barrio Ejército de los Andes, conocido como Fuerte Apache. Según los investigadores, Barreto tenía antecedentes penales por "tenencia de armas y resistencia a la autoridad" de mayo de 2016. El fiscal López ordenó que se realice la autopsia correspondiente en la morgue del distrito y una serie de medidas tendientes a dilucidar la mecánica del hecho.

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