Feriantes denunciaron que la Municipalidad de La Matanza no los deja trabajar

Vendedores de la tradicional feria de la Plaza de San Justo reclamaron que la gestión del intendente Fernando Espinoza les impide trabajar en días de semana. 

01 de diciembre, 2022 | 15.00

Vendedores de la tradicional feria de la Plaza de San Justo, localidad ubicada en La Matanza, reclamaron que la gestión de ese municipio bonaerense que conduce Fernando Espinoza les impide trabajar en días de semana

Desde hace años, la feria se ubica en un punto neurálgico de San Justo, en las inmediaciones de colegios y con bastante tránsito de personas. Sin embargo, afirmaron, el municipio que comanda el intendente Fernando Espinoza los fue corriendo de lugar, hasta que 

"Queremos trabajar. Yo hace más de ocho años que trabajo vendiendo mis mercaderías en la plaza, y desde hace unos días Control Urbano (que depende de la Municipalidad) nos sacó, salimos pacíficamente todos. Somos la mayoría mujeres, sostén de hogar, que comprar remedios" contó Patricia a La Izquierda Diario y agregó: "Primero nos designaron un lugar afuera de la plaza, al costado de los juegos. Hace cinco meses nos vienen corriendo de a poco".

Según trascendió, la semana pasada se movilizaron a la puerta del palacio Municipal, pidiendo una entrevista con el secretario de Espinoza, pero se fueron sin una solución concreta. Solo les dijeron que les "iban a permitir vender sábado y domingo" pero no más a partir del lunes 28 de noviembre. Además de manifestarse en contra de la decisión del municipio, los feriantes juntaron más de 2000 firmas de vecinos en respaldo al reclamo.

"Todos se tiran la pelota. Control Urbano nos dice que la responsable es una secretaria. Luego nos dicen que es el municipio pero no nos dieron nombres. De la municipalidad nos mandan a Control Urbano para que ellos los llamen, luego nos dicen que vayamos al Concejo Deliberante, de allí nos enviaron a Cultura. Así nos tienen y nada. En 2020 presentamos un pedido de permiso y nunca nos contestaron, nos dijeron que ya lo archivaron en el Concejo" cerró.

Canasta básica: una familia necesitó casi $ 140 mil para no ser pobre

Según el último informe que difundió el Indec, una familia promedio necesitó de casi $ 140.000 para no ser considerada pobre en octubre. El costo de los productos que componen la canasta básica se aceleraron casi 10%, marcó un récord en los últimos seis años y se agranda el golpe directo al salario. En un año, la canasta alimentaria se disparó más de un 100%.

El costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en octubre un incremento de 9,5%, el nivel más alto del que tiene registro el organismo estadístico (la serie inicia en 2016). Así, una familia tipo compuesta por dos adultos y dos hijos menores necesitó percibir ingresos por $ 62.105,66 para adquirir la cantidad mínima de comida y no caer en la indigencia. En tanto, el valor de la Canasta Básica Total (CBT), que marca el umbral por debajo del cual se cae en la pobreza, fue en septiembre de $ 139.737,74 para el mismo grupo familiar, con un aumento del 9% mensual.

Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 100,8% y 93,1%, respectivamente. En lo que va del año, la CBT acumuló un incremento del 83,5%, mientras que la suba en 2022 de la CBA fue mayor: 88,4%.

Hace apenas un año, para no ser pobre, una familia precisaba generar ingresos por $ 72.365,30. Al mismo tiempo, necesitaba de $ 30.925,34 para no ser considerada indigente. Las cifras actuales duplican los valores del 2021.

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