En Semana Santa, los fieles cristianos conmemoran la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo. En concreto, comienza en el Domingo de Ramos y termina en el Domingo de Resurrección, las Pascuas. Durante este periodo, los creyentes modifican muchos de sus hábitos y, por simbolismo, incluso dejan de comer ciertos alimentos.
Semana Santa: cuándo es y qué alimentos no se pueden comer
La Cuaresma de 2026 comienza el 18 de febrero (Miércoles de Ceniza) y se extenderá hasta el 2 de abril (Jueves Santo). Se trata de un periodo de 40 días que funciona como preparación de los católicos para la Pascua.
La tradición católica establece evitar el consumo de carne, especialmente roja, durante parte de la Cuaresma y Semana Santa. Los días en los que no se consume carne son:
- Viernes Santo (3 de abril): es el día principal de abstinencia y ayuno.
- Sábado Santo (4 de abril): traTradicionalmente, mantiene la abstinencia hasta la Vigilia Pascual por la noche, aunque para muchos la restricción termina al mediodía.
- Por fuera de la Semana Santa, además, la tradición sugiere no comer carne todos los viernes de Cuaresma y el Miércoles de Ceniza.
En esas fechas, los fieles evitan comer:
- Carne de cerdo
- Carne de pollo
- Pavo
- Cordero
- Chivo
Por qué no se come carne: el significado detrás de la tradición católica
La razón principal por la cual se deja de comer carne en la previa a las Pascuas es porque se asocia con banquetes y celebraciones. Al dejar de consumir este tipo de alimentos, los fieles hacen un sacrificio y muestra de humildad para honrar la muerte de Jesús en la cruz el Viernes Santo.
Se trata de una forma de "unirse" simbólicamente a su sufrimiento a través de la privación de un alimento que históricamente se consideraba un lujo, ya que era costoso y solo las clases altas podían consumirlo a diario.
Por eso, en la actualidad, también algunos apuestan por sacrificar y "privarse" de otras cosas que les gustan o que son hábitos de "lujo", bajo la idea de que no sirve dejar de comer carne si no se cambia la actitud interna. Por eso, muchos fieles deciden renunciar a hábitos que realmente les cuestan o que los distraen de lo importante. Por ejemplo:
- Realizar un ayuno digital: en el que se desinstalan o dejan de usar redes sociales como TikTok, Instagram o Facebook durante los 40 días o se reduce su uso diario.
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Renunciar a pequeños lujos diarios: apunta a dejar los placeres cotidianos de lado, como los chocolates, facturas, el café, el alcohol y hasta los cigarrillos. También los gastos excesivos o innecesarios en tecnología y ropa.
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Ayuno de palabras: uno de los más promovidos por el Papa Francisco, quien solía decir que es mejor "ayunar de insultos" que carne. Este concepto apunta, además, a no quejarse, no usar malas palabras, evitar los chismes y las discusiones.
